martes, mayo 29, 2018


Las 5 consecuencias (psicológicas y relacionales) de una adicción


Llega un punto en el que la necesidad de consumir se adueña del adicto.

 Tel: +57 320 4918648 William Torres Psicólogo

Las razones y circunstancias por las que una persona consume sustancias de forma compulsiva y adictiva son tantas como personas consumen. Cada uno tendrá sus motivos, causas y efectos, diferentes en cada ser humano. Sin embargo, se pueden establecer similitudes en las consecuencias en los casos graves de adicción a sustancias. Justamente de esto hablaremos en este artículo.


Las consecuencias de la adicción

A continuación, puedes encontrar un repaso a las principales consecuencias del consumo de sustancias.

1. Falta de sentido vital

Uno de los aspectos que se suele repetir en, al menos la mayoría de los casos, es el sentimiento de que la vida no tiene sentido, así como la falta de motivación para progresar, sostener un trabajo, estudio o lazos sociales; o, también, la idea de que no se podrá cambiar y mejorar la calidad de vida, como si la adicción estuviera impuesta y la persona no pudiera tener incidencia en ella. En definitiva, sentirse abatido, sin fuerzas, “perdido”.


2. Baja autoestima y sentimiento de autoeficacia

Consumir sustancias para callar o detener el angustioso pensar, evadir, calmarse, ¿escapar?, ¿de qué? Probablemente de uno mismo, de los propios miedos, las angustias acumuladas durante años, frustraciones, dolor… escaparse de ser quien uno realmente es, escondiéndose detrás de la “máscara protectora” que va construyendo una adicción.
Tel: +57 320 4918648 William Torres Psicólogo

Generalmente experimentando escasa autoestima y un pobre concepto de sí mismas, las personas adictas se perciben como no merecedoras de cosas buenas, se catalogan como "perdedores". Sienten que han perdido la dignidad, sienten que son “nadie”. Consideran que deberían quedarse solos, como si no merecieran tener una digna compañía, (aunque verdaderamente le generen escalofríos pensarse en soledad).

Para que el consumidor compulsivo comience el camino de alejamiento de las drogas, será necesario llegar a la idea de que se está atravesando un problema de salud, algo que escapa a su control y voluntad. Poder hacer un cambio depende de querer hacerlo, y para esto muchas veces se necesita de un “tocar fondo” que ayuda a reflexionar.


De hecho, mientras un debilitamiento subjetivo persista, será muy difícil que la persona tome la fortaleza necesaria para decidir hacer cambios en el estilo de vida que está llevando, porque hay vulnerabilidad, confusión, dependencia, ausencia de control sobre la vida propia.



3. Crisis en los lazos sociales y pérdida de control

Aparecen las ausencias. Para poner un ejemplo, faltas en eventos familiares, giras (ausencias) de varios días, desinformación de las familias respecto al paradero y estado de salud. Los consejos, los reproches o el deseo de que la persona adicta abra sus ojos y decida alejarse del consumo, muchas veces no son suficientes.

Tel: +57 320 4918648 William Torres Psicólogo

4. Complicaciones a nivel laboral

A medida que va avanzando gradualmente una adicción, se hacen presentes dificultades en distintas áreas de la vida de la persona. El área laboral también puede verse afectada. Llegadas tarde que se suceden con ausencias, accidentes en el trabajo por cansancio o como efecto residual de ese consumo que no se pudo evitar antes de empezar la jornada laboral. O incluso, en una instancia avanzada del consumo problemático, optar por consumir sustancias dentro del mismo horario y contexto laborales, cuando ya los límites autoimpuestos son mínimos o nulos.


5. Efectos en el cuerpo

En casos graves de adicción, las personas no logran tomar en serio las consecuencias de la ingesta de sustancias dañinas para el organismo. Y muchas veces ocurre que se toma conciencia del cuerpo y los daños cuando éstos ya son avanzados y graves. Como ejemplos podemos dejar planteadas cardiopatías, problemas de circulación, disfunciones y patologías en diversos órganos, en especial el hígado, formación de úlceras, deterioros en el sistema nervioso.

Será importante aquí comprender que se trata de un problema de salud, acompañar en la medida de lo posible hasta que la persona en cuestión pueda reconocer que tiene un problema y que ese problema tiene solución, por lo cual deberá pedir y aceptar ayuda. Poco a poco la persona dejará de sentirse nadie para volver a ser, incorporando herramientas para empezar a poder ser, sin drogas.


por Melina N. Gancedo






lunes, mayo 28, 2018

​18 remedios naturales para calmar la ansiedad


​18 remedios naturales para calmar la ansiedad


Si eres proclive a la ansiedad, estos remedios caseros y saludables pueden ser una gran opción.

Sentir ansiedad es una reacción normal de los seres humanos ante situaciones de estrés o incertidumbre. De hecho, todos, en algún momento de nuestra vida, hemos experimentado sus síntomas.

Sin embargo, pese a ser una reacción adaptativa, en ocasiones puede interferir con el buen funcionamiento de la vida de las personas y puede crear un gran malestar.

En casos más severos, es decir, en aquellos en los que la persona sufre un trastorno de ansiedad, es necesario acudir a un especialista de la psicología para poder supera con éxito esta problemática.

Remedios naturales para calmar la ansiedad
En situaciones en los que la ansiedad no supone un problema serio (aunque sí molesto o incómodo) es posible beneficiarse de algunos remedios naturales para relajarse. Estos remedios, asimismo, pueden ser útiles en casos más severos siempre y cuando se acuda también a sesiones de psicoterapia.

Si quieres dejar atrás los medicamentos que contienen sustancias químicas y quieres saber cuáles son estos antídotos naturales, en las siguientes líneas encontrarás una lista que te puede ayudar a calmar la ansiedad.

1. Té de Valeriana
La valeriana es una planta nativa de Europa y Asia y se ha utilizado durante miles de años como un remedio para diversas dolencias. Se cree que la raíz de valeriana tiene un impacto en la disponibilidad del neurotransmisor GABA en el cerebro.

GABA es el principal neurotransmisor inhibitorio del sistema nervioso, y es es el responsable de inhibir la actividad de las neuronas cerebrales. El GABA promueve la relajación y reduce los niveles de estrés.

2. Té verde
Aunque el té verde es un estimulante, algunos estudios han demostrado que es beneficioso para la ansiedad. Principalmente porque estimula los neurotransmisores cerebrales que inducen a la relajación, gracias a la L-teanina.

Además, esta sustancia ayuda a detener la frecuencia cardíaca en ascenso y la presión arterial. Un estudio realizado con humanos demostró que los sujetos más propensos a sufrir ansiedad se mostraban más tranquilos cuando tomaban 200 miligramos de L-teanina.

3. Yoga
El yoga presenta una serie de beneficios psicológicos además de físicos. Su práctica tiene un impacto positivo en el estrés y la ansiedad, como confirma un estudio de Thirthalli y Naveen (2013), pues reduce los niveles de cortisol, una hormona que se libera en respuesta al estrés. Practicando yoga podemos bajar los niveles de esta hormona para reducir el estrés y, por tanto, la ansiedad.

4. Bálsamo de limón
Esta hierba se ha empleado desde Edad Media, puesto que es efectiva para tratar el sueño, el nerviosismo y la ansiedad. Es una infusión digestiva y originaria de Europa central. Sin embargo, en exceso puede ser contraproducente y provocar más ansiedad, así que hay que tomarlo con moderación.

5. Raíz de regaliz
Funciona como una alternativa natural a la cortisona, que puede ayudar al cuerpo a manejar situaciones estresantes, y actúa para normalizar los niveles de azúcar en la sangre, así como las glándulas suprarrenales, proporcionando la energía necesaria para lidiar con la situación estresante. La raíz del regaliz estimula el líquido craneal y cerebroespinal, y calma la mente.

6. Kava
Esta planta es una subespecie de la menta, y es beneficiosa para reducir la ansiedad y el nerviosismo. Es originaria del Pacífico Sur, y los estudios demuestran que es muy útil para calmar a las personas. También se utiliza contra el insomnio.

7. Tila
La tila es una de las infusiones más consumidas para la ansiedad. Muchas personas se toman una tila antes de un examen importante para calmar los nervios y estar más relajados. No es tan fuerte como la valeriana, pero puede ser muy eficaz.

8 Pasionaria

Esta infusión actúa como ansiolítico y es un calmante y un relajante que proviene de  la flor de la pasión. Fue utilizada por los aztecas hace ya siglos por sus efectos analgésicos y sedantes. También está indicada en casos de depresión, pues produce una ligera euforia. Asimismo, se emplea para el insomnio, el dolor de cabeza o la taquicardia.

9. Escutelaria
La escutelaria es un remedio muy efectivo para las personas que experimentan ansiedad y nerviosismo junto con tensión muscular. Cuando alguien se siente excesivamente nervioso, la escutelaria puede ayudar a relajar no sólo su ansiedad, sino también la tensión muscular que la acompaña. Se puede tomar en infusión o en tintura.

10. Manzanilla
La manzanilla es una infusión muy consumida que posee no solo propiedades beneficiosas para la digestión. Esta infusión contiene características ansiolíticas y ayuda a reducir el estrés, la ansiedad y el insomnio, al menos esto indica un estudio en el Centro Médico de la Universidad de Pensilvania, en Filadelfia.

11. Hipérico o hierba
El hipérico es beneficios para el tratamiento de la depresión, pues puede restablecer el equilibrio de los neurotransmisores que tienen un impacto en el estado de ánimo. Asimismo, también es beneficioso para la ansiedad. Es posible encontrarlo en cualquier farmacia y no es necesario receta médica para comprarlo.

12. Raíz ártica
Se ha mostrado muy eficaz para la ansiedad que ocurre de manera ocasional y para los periodos de estrés. Es una planta originaria de Siberia y es conocida por sus propiedades adaptogénicas. Un adaptógeno es un agente fisiológico que naturalmente aumenta la resistencia del cuerpo al estrés físico y emocional. Esta planta favorece el aumento de la actividad de la serotonina, la noradrenalina y la dopamina.

13. Lúpulo
Esta planta se caracteriza por su sabor amargo. Es originaria de varias regiones de Europa y, tras su consumo, tiene un efecto positivo sobre el sistema nervioso. Es conocido por su eficacia para tratar la ansiedad, el nerviosismo, el estrés, el insomnio. Además, facilita la digestión.

14. Té de Ashwagandha
Su raro nombre se entiende debido a su origen, pues es un té indio, que se emplea en la medicina de ese país desde hace siglos. El té de Ashwagandha favorece el bienestar, despeja la mente, reduce la hipertensión y combate el estrés y la ansiedad.

15. Ejercicio físico
El ejercicio físico debería ser un hábito que todo el mundo debería practicar porque sus beneficios son numerosos. Entre ellos, podemos encontrar que reduce los niveles de cortisol en el cuerpo, ayuda a conciliar el sueño, libera endorfinas que nos hacen sentir bien y reduce los niveles de estrés y ansiedad.

16. Hierba Luisa
Otra infusión con propiedades calmantes y tranquilizantes y que es útil en los casos de nerviosismo y ansiedad es la Hierba Luisa. Esta planta es efectiva para aquellas personas que se encuentran mentalmente decaídas. No es aconsejable para mujeres embarazadas o en época de lactancia.

17. Meditación
La meditación se ha mostrado muy efectiva para controlar los pensamientos ansiosos y para calmar la mente. Es por eso que en la actualidad, para tratar la ansiedad, se utilizan técnicas psicológicas como el Mindfulness, que han mostrado su eficacia en diferentes investigaciones.

18. Camina por el campo y la playa
Uno de los grandes problemas de esta sociedad es el ritmo de vida que tenemos. Siempre trabajando, enganchados a las nuevas tecnologías… Tenemos poco tiempo para conectar con nosotros mismos y disfrutar de la naturaleza.

Un paseo de 20 minutos por la playa, por el bosque o parque, como indica un estudio llevado a cabo por investigadores japoneses, ayuda a reducir el estrés y la ansiedad. Además, como cualquier ejercicio aeróbico, caminar reduce los niveles de cortisol, según confirma una investigación publicada en el Diario de Antropología Fisiológica y nos hace sentir bien gracias a la liberación de diferentes químicos del cerebro como las endorfinas o la serotonina.

por Juan Armando Corbin / www.psicologiaymente.net/vida
​18 remedios naturales para calmar la ansiedad
Si eres proclive a la ansiedad, estos remedios caseros y saludables pueden ser una gran opción.
Sentir ansiedad es una reacción normal de los seres humanos ante situaciones de estrés o incertidumbre. De hecho, todos, en algún momento de nuestra vida, hemos experimentado sus síntomas.

Sin embargo, pese a ser una reacción adaptativa, en ocasiones puede interferir con el buen funcionamiento de la vida de las personas y puede crear un gran malestar.

En casos más severos, es decir, en aquellos en los que la persona sufre un trastorno de ansiedad, es necesario acudir a un especialista de la psicología para poder supera con éxito esta problemática.

Remedios naturales para calmar la ansiedad
En situaciones en los que la ansiedad no supone un problema serio (aunque sí molesto o incómodo) es posible beneficiarse de algunos remedios naturales para relajarse. Estos remedios, asimismo, pueden ser útiles en casos más severos siempre y cuando se acuda también a sesiones de psicoterapia.

Si quieres dejar atrás los medicamentos que contienen sustancias químicas y quieres saber cuáles son estos antídotos naturales, en las siguientes líneas encontrarás una lista que te puede ayudar a calmar la ansiedad.

1. Té de Valeriana
La valeriana es una planta nativa de Europa y Asia y se ha utilizado durante miles de años como un remedio para diversas dolencias. Se cree que la raíz de valeriana tiene un impacto en la disponibilidad del neurotransmisor GABA en el cerebro.

GABA es el principal neurotransmisor inhibitorio del sistema nervioso, y es es el responsable de inhibir la actividad de las neuronas cerebrales. El GABA promueve la relajación y reduce los niveles de estrés.

2. Té verde
Aunque el té verde es un estimulante, algunos estudios han demostrado que es beneficioso para la ansiedad. Principalmente porque estimula los neurotransmisores cerebrales que inducen a la relajación, gracias a la L-teanina.

Además, esta sustancia ayuda a detener la frecuencia cardíaca en ascenso y la presión arterial. Un estudio realizado con humanos demostró que los sujetos más propensos a sufrir ansiedad se mostraban más tranquilos cuando tomaban 200 miligramos de L-teanina.

3. Yoga
El yoga presenta una serie de beneficios psicológicos además de físicos. Su práctica tiene un impacto positivo en el estrés y la ansiedad, como confirma un estudio de Thirthalli y Naveen (2013), pues reduce los niveles de cortisol, una hormona que se libera en respuesta al estrés. Practicando yoga podemos bajar los niveles de esta hormona para reducir el estrés y, por tanto, la ansiedad.

4. Bálsamo de limón
Esta hierba se ha empleado desde Edad Media, puesto que es efectiva para tratar el sueño, el nerviosismo y la ansiedad. Es una infusión digestiva y originaria de Europa central. Sin embargo, en exceso puede ser contraproducente y provocar más ansiedad, así que hay que tomarlo con moderación.

5. Raíz de regaliz
Funciona como una alternativa natural a la cortisona, que puede ayudar al cuerpo a manejar situaciones estresantes, y actúa para normalizar los niveles de azúcar en la sangre, así como las glándulas suprarrenales, proporcionando la energía necesaria para lidiar con la situación estresante. La raíz del regaliz estimula el líquido craneal y cerebroespinal, y calma la mente.

6. Kava
Esta planta es una subespecie de la menta, y es beneficiosa para reducir la ansiedad y el nerviosismo. Es originaria del Pacífico Sur, y los estudios demuestran que es muy útil para calmar a las personas. También se utiliza contra el insomnio.

7. Tila
La tila es una de las infusiones más consumidas para la ansiedad. Muchas personas se toman una tila antes de un examen importante para calmar los nervios y estar más relajados. No es tan fuerte como la valeriana, pero puede ser muy eficaz.

8 Pasionaria

Esta infusión actúa como ansiolítico y es un calmante y un relajante que proviene de  la flor de la pasión. Fue utilizada por los aztecas hace ya siglos por sus efectos analgésicos y sedantes. También está indicada en casos de depresión, pues produce una ligera euforia. Asimismo, se emplea para el insomnio, el dolor de cabeza o la taquicardia.

9. Escutelaria
La escutelaria es un remedio muy efectivo para las personas que experimentan ansiedad y nerviosismo junto con tensión muscular. Cuando alguien se siente excesivamente nervioso, la escutelaria puede ayudar a relajar no sólo su ansiedad, sino también la tensión muscular que la acompaña. Se puede tomar en infusión o en tintura.

10. Manzanilla
La manzanilla es una infusión muy consumida que posee no solo propiedades beneficiosas para la digestión. Esta infusión contiene características ansiolíticas y ayuda a reducir el estrés, la ansiedad y el insomnio, al menos esto indica un estudio en el Centro Médico de la Universidad de Pensilvania, en Filadelfia.

11. Hipérico o hierba
El hipérico es beneficios para el tratamiento de la depresión, pues puede restablecer el equilibrio de los neurotransmisores que tienen un impacto en el estado de ánimo. Asimismo, también es beneficioso para la ansiedad. Es posible encontrarlo en cualquier farmacia y no es necesario receta médica para comprarlo.

12. Raíz ártica
Se ha mostrado muy eficaz para la ansiedad que ocurre de manera ocasional y para los periodos de estrés. Es una planta originaria de Siberia y es conocida por sus propiedades adaptogénicas. Un adaptógeno es un agente fisiológico que naturalmente aumenta la resistencia del cuerpo al estrés físico y emocional. Esta planta favorece el aumento de la actividad de la serotonina, la noradrenalina y la dopamina.

13. Lúpulo
Esta planta se caracteriza por su sabor amargo. Es originaria de varias regiones de Europa y, tras su consumo, tiene un efecto positivo sobre el sistema nervioso. Es conocido por su eficacia para tratar la ansiedad, el nerviosismo, el estrés, el insomnio. Además, facilita la digestión.

14. Té de Ashwagandha
Su raro nombre se entiende debido a su origen, pues es un té indio, que se emplea en la medicina de ese país desde hace siglos. El té de Ashwagandha favorece el bienestar, despeja la mente, reduce la hipertensión y combate el estrés y la ansiedad.

15. Ejercicio físico
El ejercicio físico debería ser un hábito que todo el mundo debería practicar porque sus beneficios son numerosos. Entre ellos, podemos encontrar que reduce los niveles de cortisol en el cuerpo, ayuda a conciliar el sueño, libera endorfinas que nos hacen sentir bien y reduce los niveles de estrés y ansiedad.

16. Hierba Luisa
Otra infusión con propiedades calmantes y tranquilizantes y que es útil en los casos de nerviosismo y ansiedad es la Hierba Luisa. Esta planta es efectiva para aquellas personas que se encuentran mentalmente decaídas. No es aconsejable para mujeres embarazadas o en época de lactancia.

17. Meditación
La meditación se ha mostrado muy efectiva para controlar los pensamientos ansiosos y para calmar la mente. Es por eso que en la actualidad, para tratar la ansiedad, se utilizan técnicas psicológicas como el Mindfulness, que han mostrado su eficacia en diferentes investigaciones.

18. Camina por el campo y la playa
Uno de los grandes problemas de esta sociedad es el ritmo de vida que tenemos. Siempre trabajando, enganchados a las nuevas tecnologías… Tenemos poco tiempo para conectar con nosotros mismos y disfrutar de la naturaleza.

Un paseo de 20 minutos por la playa, por el bosque o parque, como indica un estudio llevado a cabo por investigadores japoneses, ayuda a reducir el estrés y la ansiedad. Además, como cualquier ejercicio aeróbico, caminar reduce los niveles de cortisol, según confirma una investigación publicada en el Diario de Antropología Fisiológica y nos hace sentir bien gracias a la liberación de diferentes químicos del cerebro como las endorfinas o la serotonina.

por Juan Armando Corbin / www.psicologiaymente.net/vida





miércoles, mayo 23, 2018



Combatir la ansiedad: 5 pautas para reducir la tensión


Algunos consejos para mitigar la ansiedad y sus problemas asociados.


¿Qué es la ansiedad?

La ansiedad es un estado mental de anticipación, en que experimentamos nervios y desasosiego. Es una sensación desagradable que nos pone en tensión. La ansiedad es una respuesta normal de nuestro organismo, que interpreta que debemos ponernos alerta ante un acontecimiento cercano en el tiempo, pero algunas personas se ven secuestradas por la ansiedad y reportan una serie de síntomas y signos (psicológicos y somáticos) molestos.

El sentimiento de ansiedad es particularmente difícil de describir, no siempre se puede relacionar con un origen concreto (un examen, unos resultados médicos, etc.) y se alimenta de las propias consecuencias que genera, (como por ejemplo el aplazamiento de tareas pendientes).


Combatiendo la ansiedad y sus causas

Por ello, es complicado hacerle frente, aunque no imposible. Estas cinco pautas para combatir la ansiedad pueden serte de ayuda a la hora de mitigar sus efectos adversos y entender algo mejor su naturaleza:


1. Aprende a ser tu propio jefe o jefa

La ansiedad es una sensación desagradable que la mayoría de nosotros queremos evitar. El problema se agrava cuando decidimos compensar el estado de ansiedad recurriendo a formas de comportamiento estereotipadas y repetitivas. Estas son conductas que suelen empezar de manera inconsciente, son en parte automáticas y pueden ser más o menos simples (estirarse o arrancarse el cabello, darse golpecitos en una pierna, etc.) o algo más complejas (hacer viajes hasta la nevera y comer algo).

Además del efecto adverso que estas conductas pueden ejercer sobre nuestro cuerpo, como la obesidad o la pérdida de cabello, dejarse llevar por ellas tiene el inconveniente de que nos hace entrar en un círculo vicioso: como están tan asociadas a los periodos de estrés, actúan como un recordatorio de que esa sensación que se quiere evitar está ahí. Por eso, para combatir la ansiedad es conveniente reconocer estos patrones estereotipados de comportamiento y ponerles freno.


2. Combatir la ansiedad es combatir el "ya lo haré mañana"

Los periodos de ansiedad pueden haber sido desencadenados por elementos del día a día que están relacionados con el trabajo, las obligaciones y la toma de decisiones. Por eso, combatir la ansiedad supone también reconocer las situaciones en las que esta sensación puede dar pie a una profecía autocumplida en la que el propio estado anímico negativo invite tirar la toalla antes de tiempo.

La ansiedad es una de las formas que puede tomar el miedo a empezar a hacer algo que puede salir mal y que, como consecuencia, es postergado una vez tras otra en un proceso llamado procrastinación. Paradógicamente, estos aplazamientos los que hacen que la ansiedad tenga razón de ser, ya que gracias a ellos la obligación que genera estrés sigue estando ahí.


3. Divide tu día a día en trozos pequeños


Seguro que te has dado cuenta de que, a partir del momento en el que inicias una tarea que te da pereza hacer, esta se va volviendo cada vez más amena y asumible. Con la ansiedad pasa algo parecido: para mantener la atención lejos de aquello que produce tensión, empezar una actividad es mucho más eficaz que pensar en iniciar esa misma actividad.

Y es que el hecho de ser consciente de que la ansiedad actúa como lastre a la hora de hacer cosas que queremos hacer es en sí mismo una fuente ansiógena. Si quieres asegurarte de que se haga lo que debe ser hecho sin que la ansiedad actúe como freno, nada como partir en secuencias cortas las tareas más complejas. Si tienes que escribir un informe, por ejemplo, la primera tarea puede ser tan simple como encender el ordenador y abrir un editor de texto. La siguiente secuencia debe partir de ahí y ser también muy breve (escribir el primer párrafo, etc.).


4. Tómate tu tiempo

La otra cara de combatir la procrastinación es asegurarnos que aprovechamos bien el tiempo que le dedicamos al descanso, ya que estar todo el día haciendo cosas para intentar distraer nuestra atención puede ser agotador. Si no conocemos la fuente de la ansiedad, este ir y venir de actividades distractoras puede actuar como recordatorio de que estamos ansiosos, y si el origen de la ansiedad está en las obligaciones pendientes, se puede generar un sentimiento de culpa. Por eso merece la pena ser metódicos con los ratos de descanso y hacer que estos permitan una mejor orientación hacia los objetivos.

Además, los ejercicios de control de la respiración que se incluyen en actividades como la meditación, el Mindfulness o el tai chi resultan de gran utilidad para reducir los niveles de estrés que ponen en marcha toda la maquinaria ansiógena. Tomarse un rato para relajarse aunque el cuerpo pida lo contrario y hacer que estos ratos no se prolonguen más de lo que sea necesario para ajustar bien los niveles hormonales son dos pautas básicas para combatir la ansiedad.


5. No te empeñes en hacer que la ansiedad se vaya

Desde un punto de vista biológico, la ansiedad es el fruto de dinámicas neuroendocrinas complejas con las que nadie querría tener que lidiar sin la ayuda de los procesos subconscientes que las regulan. Por eso, conviene tener claro de que sólo se puede combatir la ansiedad de manera indirecta. Por mucho que se pretenda ignorar las sensaciones de tensión y miedo, estas no se van a ir sólo porque nuestra mente consciente se lo pida con amabilidad.

De hecho, intentar suprimir mentalmente estos procesos biológicos no es más que una forma de reconocer que ese problema está ahí. Para que la ansiedad deje de ser un problema, hay que luchar contra sus síntomas creando nuevas pautas de comportamiento. La solución no está en la privacidad de la propia mente, sino en las relaciones entre el cuerpo y el entorno.

por Bertrand Regader


martes, mayo 22, 2018

¿Tú de qué eres esclavo?,




Quiero preguntarte querido amigo, querida amiga, hermanito, hermanita:

¿Tú de qué eres esclavo?,
¿de las heridas que recibiste cuando eras pequeño?, ¿de tus traumas de la infancia?, ¿de lo que alguien más decidió que fueras?, ¿de una relación que no te satisface?, ¿de un trabajo que no disfrutas?, ¿de la rutina de tu vida?

¡Ya libérate! Tira ya ese costal que llevas en la espalda en el que guardas el resentimiento, el rencor y la culpa. Deja ya de culpar a otros y a tu pasado por lo que no marcha bien en tu vida. Cada día tienes la oportunidad de empezar otra vez. Cada mañana, al abrir los ojos, naces de nuevo, recibes otra oportunidad para cambiar lo que no te gusta y para mejorar tu vida. La responsabilidad es toda tuya. Tu felicidad no depende de tus padres, de tu pareja, de tus amigos, de tu pasado, depende sólo de ti.

¿Qué es lo que te tiene paralizado?, ¿el miedo al rechazo?, ¿al éxito?, ¿al fracaso?, ¿al qué dirán?, ¿a la crítica?, ¿a cometer errores?, ¿a estar solo?

¡Rompe ya las cadenas que tú mismo te has impuesto! A lo único que le debes tener miedo es a no ser tú mismo, a dejar pasar tu vida sin hacer lo que quieres, a desaprovechar esta oportunidad de mostrarte a otros, de decir lo que piensas, de compartir lo que tienes. Tú eres parte de la vida y como todos, puedes caminar con la frente en alto.

Los errores del pasado ya han sido olvidados y los errores del futuro serán perdonados Date
cuenta de que nadie lleva un registro de tus faltas, sólo tú mismo. Ese juez que te reprocha, ese verdugo que te castiga, ese mal amigo que siempre te critica, ¡eres tú mismo!

Tomado del libro el esclavo por Francisco Javier Ángel Real,





viernes, mayo 18, 2018

¿QUÉ ES EL ESTRÉS y CÓMO PREVENIR EL ESTRÉS?


¿Qué es el Estrés?
¿Cómo prevenir el Estrés?
¿Cómo combatir el Estrés?
¿Cómo afecta el Estrés nuestro organismo?
Tratamientos naturales para evitar el Estrés


¿QUÉ ES EL ESTRÉS?

El Estrés es una respuesta no específica del organismo ante cualquier demanda que se le imponga. Dicha respuesta puede ser de tipo psicológica (mental) o fisiológica (física). La demanda se refiere a la causa del estrés. Cuando empezamos al recibir demandas que resultan excesivas, comenzaremos a sentir ansiedad y a experimentar diversos síntomas.

Es importante saber manejarlo para evitar que se transforme en un problema. La mayoría de personas sufren problemas de estrés en algún momento del año. Cuando el cerebro percibe una amenaza, hace que el cuerpo libere hormonas para estimular o mejorar la capacidad de respuesta. Pero cuando la amenaza pasa, el cuerpo frena la liberación de esas hormonas recobrando el equilibrio. Desafortunadamente, el estrés puede hacer que este sistema se altere permaneciendo en continua liberación de hormonas estimulantes, con el tiempo, los altos niveles de estrés conducen a serios problemas de salud.

El estrés se torna un problema cuando interfiere con la vida diaria, pasando a ser un tipo de estrés llamado trastorno de adaptación, el cual está relacionado con enfermedades mentales que pueden afectar los sentimientos, los pensamientos y el comportamiento. Este problema puede ocurrir en adultos y niños. Cada persona reacciona diferente ante diversas situaciones, lo importante es saber identificar lo que está ocasionando el estrés crónico.


¿CÓMO PREVENIR EL ESTRÉS?

Ser capaces de identificar lo que nos lleva al estrés es un paso importante en su prevención. La identificación de las causas de su estrés le permitirá tomar medidas para evitar y le ayudará a reconocer cuando se están estresando una vez más.

Hay varias maneras en que el estrés se puede prevenir, algunos de los siguientes métodos pueden ser útiles:

Respiración profunda: Trate de detener los sentimientos mediante la relajación de los músculos y respirar profundamente. Comience por la inhalación durante tres segundos antes de exhalar por un poco más. Esto eliminará el oxígeno viejo de sus pulmones y lo reemplazará por oxígeno fresco, mejorando la circulación y el estado de alerta.

Alimentación saludable: Los alimentos y bebidas pueden tener un gran impacto en cómo se siente y actúa. Por tanto, es importante comer una dieta sana y equilibrada.

Comer a horas regulares y no saltarse las comidas puede hacer una gran diferencia. Esto permitirá que su cuerpo libere un flujo constante de energía durante el día, lo que mejorará su concentración y estado de ánimo.

Líquidos: Trate de reducir la cantidad de cafeína y alcohol que bebe. Estos pueden tener un efecto similar en su cuerpo como el estrés y la ansiedad. Trate de tomar más variedades sin cafeína u optar por jugos naturales o agua en su lugar. Beba entre seis y ocho vasos de líquidos al día.

Ejercicio: Trate de hacer por lo menos 30 minutos de ejercicio cinco veces a la semana. El ejercicio debe aumentar su ritmo cardíaco y dejarle un poco sin aliento.

Relajación: Cuando está estresado, sus músculos a menudo están tensos. Esto puede causar que dolores musculares se desarrollen más adelante. Si siente que se puedes estresar, encójase de hombros un par de veces y agite los brazos y las piernas. Esto ayudará a aflojar los músculos.


¿CÓMO COMBATIR EL ESTRÉS?

1.       Trate de identificar la causa del estrés
2.       Busque resolver la causa del estrés o al menos evitarla
3.       Trate de establecer prioridades en su trabajo
4.       Planifique su día o semana, ayúdese con una agenda
5.       No trabaje en exceso y aprenda a decir "no"
6.       Haga una cosa a la vez
7.       Evite distracciones para poder concentrarse
8.       Aprenda a delegar algunas tareas en alguien de confianza
9.       Reserve tiempo para usted
10.   Trate de tener siempre una actitud positiva, sonría y vea el lado bueno de lo que considera malo
11.   Realice alguna actividad física como tai chi, yoga, técnicas de respiración y relajación
12.   Consuma suplementos y productos naturales para combatir el estrés


¿CÓMO AFECTA EL ESTRÉS NUESTRO ORGANISMO?

Existe una relación estrecha entre el estrés y nuestra salud. Se ha comprobado que definitivamente el estrés negativo afecta al bienestar general del individuo. Por otro lado, nuestro nivel de salud afecta la habilidad para manejar el estrés. Una pobre salud reduce la capacidad individual para combatir efectivamente el estrés y le imparte más estrés al sistema.

1.       Afecta al sistema cardiovascular, exacerbando o desencadenado los problemas hipertensión arterial, arritmias, aterosclerosis y a enfermedades coronarias e infarto del miocardio.
2.       A nivel del sistema inmunológico el estrés puede disminuir la respuesta inmunológica, lo que lo haría más propenso a  sufrir enfermedades con frecuencia.
3.       Aumenta las contracturas musculares produciendo lumbagos, dolor en  el cuello y los hombros. Además  pudiera exacerbar a la artritis reumatoide.
4.       Podría desencadenar o agravar la gastritis, la ulcera péptica, el colon irritable y el estreñimiento.
5.       Se relaciona con  trastornos sexuales, problemas de fertilidad, impotencia y alteraciones hormonales.
6.       El estrés puede empeorar los síntomas de la dermatitis atópica, la psoriasis el acné, el asma y enfermedad pulmonar obstructiva crónica.
7.       Puede complicar o agravar las enfermedades crónicas como el cáncer y la diabetes entre otras.


TRATAMIENTOS NATURALES PARA PREVENIR EL ESTRÉS

Una encuesta realizada por Marlin Company en 2011 revela que el 80% de quienes trabajan padecen de estrés expresando necesitar ayuda para manejarlo.

La propuesta de un tratamiento natural basado en productos 100% naturales le brinda gran ayuda para manejar el estrés y tener una mejor calidad de vida. Sobre todo, porque los productos naturales, a diferencia de los medicamentos tradicionales, no le provocan somnolencia, ni falta de energía, ni efectos secundarios. Por el contrario, mejoran su salud física y mental.

Algunas recomendaciones son:

La Valeriana: Es otra hierba que nos ayudará a mantener el estrés fuera de nuestra salud, y es que se trata de una planta destacable por darnos una sensación de calma y tranquilidad enorme.
La Maca: Es un alimento que por tradición representa un buen reconstituyente, pero también es un buen aliado para combatir el estrés. Concretamente su consumo lo que hace es poner en marcha en nuestro cuerpo una serie de mecanismos que nos hacen evitar las tensiones acumuladas que generan el estrés, además de darnos vigor y la energía suficiente para poder hacer frente a cualquier complicación que se nos presente. Quizá este hecho sea el que evita que nos estresemos y se vea afectada nuestra salud.
BIBLIOGRAFÍA

* Peiro, J.M. "Desencadenantes del estrés laboral" Ed. Eudema. Psocologia, 1992

* Fundación europea para la mejora de las condiciones de vida y de trabajo."El estrés en el trabajo", 1994

* Buceta J.M. y Bueno A.M. "Control de estrés y factores asociados". Ed. Dykinson, 1995

* www.blogcursos.com www.inkanat.com