martes, septiembre 19, 2017

10 Consejos para tomar mejores decisiones

10 Consejos para tomar mejores decisiones

Estamos tomando decisiones continuamente, aunque a veces ni siquiera somos conscientes de ello. A lo largo del día tomamos decenas o incluso cientos de decisiones, algunas no tienen mayor importancia pero otras pueden marcar irremediablemente el derrotero de nuestra vida haciéndonos tomar una u otra dirección.

Sin embargo, lo curioso es que en el momento de tomar la decisión solo tenemos en cuenta los factores más obvios, cuando en realidad, detrás de una decisión se esconden múltiples determinantes. Obviamente, centrarnos en los aspectos más visibles nos puede llevar a tomar decisiones de las cuales después podemos arrepentirnos.

¿Cómo tomar mejores decisiones?

No existe una varita mágica que nos ayude a tomar buenas decisiones, nunca estaremos seguros al 100% pero podemos poner en práctica algunas estrategias que ampliarán nuestra perspectiva, nos harán reflexionar y nos permitirán decidir con mayor conocimiento de causa.

Piensa en términos de oportunidades. 
Cuando vamos de compras, por ejemplo, pensamos en términos de “comprar” o “no comprar”. Esta perspectiva nos lleva, ineludiblemente, a comprar algo. Sin embargo, todo cambia si pensamos en términos de ahorro, si pensamos que el dinero que no empleemos en adquirir un artículo podemos invertirlo en algo que nos puede reportar una satisfacción mayor. Por eso, cuando vayas a tomar una decisión, no pienses en términos de “todo o nada”, piensa en términos de oportunidades futuras.

Maneja diferentes opciones. 
Las grandes empresas, cuando tienen entre manos un buen proyecto, no apuestan por un solo jugador, al contrario, amplían sus opciones dándole el mismo encargo a diferentes personas, de esta forma logran tener distintas perspectivas del problema. Como consecuencia, pueden elegir el camino que les resulte más conveniente. En nuestra vida cotidiana podemos aplicar ese razonamiento y, en vez de limitarnos a las opciones más obvias, deberíamos aprender a ampliar nuestra perspectiva.

Pídele a alguien que resuelva el problema. 
A menudo los problemas llegan con una gran carga emocional, en esos casos nos resulta difícil encontrar diferentes soluciones. Sin embargo, un observador externo tiene la mente más limpia y menos contaminada por los prejuicios por lo que puede darnos ideas muy valiosas que ni siquiera habíamos tenido en cuenta. Recuerda que a menudo las mejores ideas provienen de personas completamente ajenas al contexto del problema así que cualquier opinión es digna de valorar.

Recurre a las analogías. 
Es difícil desligarse de nuestros patrones de pensamiento, que a menudo se convierten en una cárcel que limita nuestras perspectivas. Para desmarcarse de los estereotipos y tomar una buena decisión, podemos recurrir a las analogías. Por ejemplo, los creadores de los trajes de baño Speedo tenían el encargo de crear una prenda que ofreciera menos fricción en el agua. Cuando se sintieron atascados, usaron las analogías y comenzaron a pensar en las cosas que se movían muy rápido en el agua, como los torpedos y los tiburones. Así encontraron su fuente de inspiración.

Considera una alternativa radicalmente opuesta a tus creencias.
 Cuando nos enfrentamos ante una disyuntiva y debemos decidir, las opciones que se vislumbran en nuestro horizonte están profundamente mediatizadas por quiénes somos, por nuestros valores, creencias y metas. Sin embargo, imagina por un momento que eres una persona completamente diferente, ¿qué decidirías? No se trata de que adoptes una solución con la que no te sientas cómodo pero al considerar alternativas tan diferentes a tu forma de pensar habitual, puedes encontrar un punto medio que antes no habías considerado.

Aplica la técnica 10/10/10. 
Esta es uno de mis trucos favoritos para tomar decisiones. Antes de decidir, piensa en cómo te sentirás durante los próximos 10 minutos, 10 meses o 10 años, en dependencia del alcance de la decisión que debes tomar. Así podrás desligarte de las emociones que estás viviendo y focalizarte en las consecuencias. Si una decisión te hará sentir muy mal o culpable en el futuro, es mejor que tomes otro camino.

Limita las opciones. 
A veces, el problema de tomar decisiones radica en que tenemos demasiadas opciones. De hecho, en diferentes experimentos se ha demostrado que cuando tenemos muchas alternativas, solemos sentirnos desconcertados y aumentan las probabilidades de elegir el peor camino. Por tanto, en ocasiones es conveniente que limites la cantidad de alternativas que tienes a tu alcance para que puedas centrarte en los pros y contras de cada una de ellas.

 Pon a prueba las diferentes alternativas. 
En vez de lanzarse al vacío, es recomendable ir paso a paso, con la seguridad y la tranquilidad que ello reporta. Pon en marcha pequeños experimentos que te permitan vislumbrar cómo funcionan las diferentes opciones y cuáles son sus consecuencias. Por ejemplo, antes de elegir una carrera, puedes pasar algunos días con un profesional, que te muestre las interioridades de la profesión. Se trata de comprobar en carne propia cómo nos haría sentir un camino u otro.

Imagina el peor escenario posible. 
No se trata de asumir una actitud catastrofista pero es conveniente que antes de tomar una decisión, estemos preparados para un fracaso. Por eso, imagina el peor escenario posible. ¿Cuáles son las probabilidades reales de que ocurra? Si no eres capaz de lidiar con esas consecuencias, será mejor que tomes una decisión más cauta. A veces, no arriesgar significa ganar.

Satisface tus prioridades. 

Tomes la decisión que tomes, lo más importante es que te sientas satisfecho. Eso se logra alineando tu decisión con tus prioridades. Antes de decidir, piensa si tu próximo paso te acercará o te alejará de tus prioridades esenciales. Así evitarás sentirte defraudado dentro de poco tiempo.

No obstante, la regla de oro en el momento de tomar decisiones es solo una: decide, no dejes que los demás decidan por ti.


Tomado de https://www.rinconpsicologia.com/2014/12/10-trucos-para-tomar-mejores-decisiones.html

jueves, septiembre 14, 2017

NIÑOS ADICTOS A LA TECNOLOGÍA

NIÑOS ADICTOS A LA TECNOLOGÍA

En la actualidad, la aparición y el auge de nuevas tecnologías nos hacen enfrentarnos a un nuevo fenómeno, la adicción de los niños a la tecnología. El uso de las herramientas tecnológicas, nos permiten tener un mayor y más rápido acceso a la información, lo cual puede resultar de mucha utilidad en nuestra vida diaria. Sin embargo, el problema se presenta cuando existe un abuso o se hace un mal uso de estas tecnologías.
Para saber si nuestros hijos tienen algún problema en relación a lo anterior, podemos preguntarnos:
  • ¿Cuánto tiempo pasan nuestros hijos utilizando alguna de estas herramientas tecnológicas? (por ejemplo: el celular, el Nintendo, el Ipod, el X- box, la computadora, etc.)
  • ¿Cuál es su reacción cuando no les es posible utilizar alguno de estos dispositivos o cuando dejan de utilizarlos?
Como ya lo habíamos mencionado, los problemas surgen a partir del abuso o del mal uso de dichas tecnologías. ¿Cómo nos podemos dar cuenta que esto sucede?
  • Cuando observamos que nuestros hijos presentan ansiedad, intolerancia, angustia, o cuando les genera un conflicto el no poder estar conectados constantemente o utilizando alguno de estos aparatos. Incluso, se puede llegar a presentar una crisis de ansiedad (dificultad para respirar, aumento de ritmo cardiaco, temblores, entre otros).
  • Generalmente, en ellos existe también una dificultad para relacionarse, pueden ser niños apáticos, inseguros e incluso pueden llegar a deprimirse.
Si observamos que existe un “enganche” a alguno de estos aparatos, más allá de que nos pudiera parecer normal, debemos estar atentos, ya que los niños pueden utilizar este tipo de tecnologías para evitar situaciones conflictivas y generadoras de ansiedad. Al encontrar un resguardo en estos aparatos, pueden sentirse a salvo de estas situaciones, sin embargo, se puede generar un sentimiento de soledad.
También puede haber una pérdida de la capacidad creativa. Y una mala adaptación al medio, ya que no se llegan a relacionar con personas de su misma edad de una forma adecuada, ocasionando problemas en lo social a futuro.
Además, se pueden presentar problemas escolares y para dormir por su constante necesidad de estar conectados o jugando con estos aparatos.
Por esto, algunas de nuestras recomendaciones son:
  • Regular el tiempo que le permitimos a nuestros hijos para que utilicen la computadora, el Ipod, etc.
  • Buscar constantemente comunicarnos con nuestros hijos.
  • Estar, atentos a las conductas de nuestros hijos y si creemos que existe algún problema relacionado con este tema buscar ayuda de algún especialista.
Sabemos que en la actualidad es muy difícil que nuestros hijos sean ajenos al uso de tecnología y que ésta tiene muchas ventajas. Por eso, es importante estar informados sobre los sitios que nuestros hijos frecuentan, las personas con las que se relacionan en ellos, así como, del tipo y el uso de tecnologías que usan. Solamente de esta forma podremos detectar si existe algún problema y si fuera necesario buscar ayuda.
Lic. Mayusa Maldonado / lic_mayusa@psipre.com

miércoles, septiembre 13, 2017

5 motivos por los que buscar ayuda contra las adicciones

5 motivos por los que buscar ayuda contra las adicciones

Una persona con problemas de adicción, en las primeras etapas de la misma, no puede verla como tal. Por lo tanto no se da cuenta de la necesidad de pedir orientación, contención y ayuda. Puede sentir frustración, impotencia, confusión, desesperación pero aún así no hay pedido de ayuda o intención de cambio ya que tampoco hay conciencia del problema ni percepción de los riesgos que éste puede acarrear.

Una vez que la persona adicta logra visibilizar y reconocer la existencia de un problema, y acepta que necesita ayuda, es muy importante iniciar y transitar un complejo camino de recuperación para dejar esa conducta perjudicial, entre otras cosas…

A continuación veremos qué lógica de consumo hay detrás de las adicciones, por qué es bueno buscar ayuda para salir de ellas cuanto antes, y por dónde empezar.

Motivos para buscar ayuda contra las adicciones
A continuación puedes ver por qué una retirada adecuada del consumo de una sustancia es necesaria para salir del grave problema de la adicción.
1. Dejar de consumir es el inicio
Al dejar de consumir se empiezan a transitar las diferentes situaciones de la vida cotidiana de una manera nueva, con la reactivación de recursos propios y sin requerir del consumo de sustancias. Es indispensable implicarse verdaderamente en un tratamiento especializado, el cual arranca con el dejar de consumir (etapa de desintoxicación y deshabituación) y continúa con la construcción de hábitos de vida saludables, elaboración de proyectos de crecimiento personal, mejora en los modos de vincularse con los otros, nuevas maneras de resolver conflictos intra e interpersonales.
2. Se identifican factores de protección
En un tratamiento especializado en adicciones, se trabaja sobre el fortalecimiento de potencialidades y capacidades. Por ejemplo, tendrá importancia observar y potenciar si la persona cuenta con capacidad de toma de decisiones, de control de emociones e impulsos, de autoobservación, (conocerse más y mejor). Además, se mejora en autoestima, y la presencia de redes de contención que acompañen a esta persona y la motivación para estudio y/o trabajo también constituyen otros valiosos factores de protección.
De esta manera, la persona intenta ir construyendo con la terapia un saber sobre su malestar, para poder limitar las conductas compulsivas, repetitivas y comprender qué posibles significados y funciones tiene su adicción.
En términos generales el principal factor de protección está dentro de la persona y reside en la toma de conciencia de su problema y consecuente predisposición a generar cambios y a mejorar su calidad de vida.
3. Se visibilizan factores de riesgo
Es importante identificar cuáles son los factores de riesgo y vulnerabilidades singulares. Se indaga sobre aspectos personales y sociales, ubicando al consumo dentro de la historia tanto individual como familiar. 
Así, en contraposición a los factores de protección, la falta de apoyo y contención por parte de familia, amigos e instituciones, la ausencia de motivación, la anhedonia y la abulia, y en especial, la falta de conciencia del problema de salud constituyen fuertes factores de riesgo.
4. Se producen cambios
Se experimentan modificaciones en el hacer, pensar y sentir, por lo cual se pueden llegar a vivenciar ciertas crisis en tanto que esos cambios producen contradicciones o sensación de extrañeza a la hora de implementar recursos propios que son nuevos y muy distintos a los puestos en marcha en tiempos de consumo. Por lo tanto, estos momentos críticos, pueden ser considerados como propios e inherentes a esta etapa y hasta esperables y necesarios.
Probablemente antes de un tratamiento era común evadir o calmar angustia, enojo, tristeza, soledad, miedos, vergüenza, impotencia, (entre otros sentimientos, emociones y problemas de la vida diaria) con consumo de sustancia, interpretándolo como una salida, refugio o sostén para evadir u olvidar una situación insoportable.
5. Se construyen nuevos recursos
Durante un tratamiento, frente a sensaciones dolorosas o conflictos, se construyen e implementan nuevos recursos, los cuales se espera que sigan desarrollándose y fortaleciéndose en el después del tratamiento. 
Un ejemplo es la resolución de conflictos a través de la palabra, quizás algo impensable en situación de consumo, donde el acto (por lo general violento, hacia terceros y/o hacia sí mismo) reemplazaba a la palabra. 
Otros ejemplos son: incorporar hábitos de cuidados de la salud y el cuerpo, como una alimentación saludable y realizar actividad física, promover espacios de escucha y dialogo familiar, poner en palabras lo que antes se callaba y enfermaba, emprender, capacitarse y buscar un crecimiento personal con prácticas de autocuidado


martes, septiembre 12, 2017

8 tipos de confianza: ¿cuáles son?

Los 8 tipos de confianza: ¿cuáles son?
La confianza es un concepto muy estudiado por la Psicología. Pero... ¿qué clases hay?
Una de las variables psicológicas que afectan a nuestro día a día y las actividades que realizamos es la confianza, que debe estar presente en las relaciones interpersonales, pero también en el trabajo y el deporte.
La confianza es clave en nuestro bienestar, especialmente la autoconfianza.

Tipos de confianza
Pero, ¿qué tipos de confianza hay? ¿Cómo podemos clasificarlos? Existen ocho tipos de confianza. A continuación te los explicamos con sus distintas características.
1. Confianza en los demás
La confianza en los demás es un fenómeno del que se suele hablar mucho en las relaciones interpersonales, especialmente aquellas de pareja. La fidelidad, la confianza… son esenciales para que las relaciones amorosas funcionen.

Los seres humanos somos seres sociales, y por eso necesitamos a otros para vivir mejor y para gozar de un mayor bienestar psicológico y emocional. Tener relaciones cercanas da sentido a nuestra vida, y disponer de personas de confianza nos ayuda a ser felices.

Evidentemente, no podemos confiar en todo el mundo puesto que, en ocasiones, podemos toparnos con individuos que querrán defraudarnos, timarnos o aprovecharse de nosotros, pero especialmente en aquellas personas cercanas que nos han demostrado que podemos confiar en ellos, debemos darles un voto de confianza.

La confianza no es algo que venga de serie aunque algunos expertos piensan que es innata, al menos respecto a nuestros familiares, y cuando conocemos a alguien, uno debe ganársela. La sinceridad y la credibilidad son algunas variables que incrementan o no la confianza que podemos tener en otras personas.

2. Autoconfianza o autoeficacia
La autoeficacia es lo que comúnmente se conoce como autoconfianza, un concepto que introdujo el psicólogo ucraniano-canadiense Albert Bandura en el año 1986, y del que habló en su Teoría del Aprendizaje Social. Esta conocida teoría trata sobre la regulación de la motivación y la acción humana, que implica tres tipos de expectativas: las expectativas de situación-resultado, las expectativas de acción-resultado y la autoeficacia percibida. Hoy os hablaré de la autoeficacia. 

La autoconfianza suele confundirse con la autoestima, y pese a que están relacionadas, no son lo mismo. La autoestima es la valoración global que tiene una persona de sí misma, mientras que la autoconfianza se refiere a la valoración de uno mismo respecto a su capacidad para desempeñar una tarea y llevar a cabo un objetivo.

Es un concepto que está muy relacionado con el desarrollo personal, puesto que una autoconfianza alta permite superar los obstáculos que pueden ir surgiendo en el camino de un individuo a la hora de luchar por una meta. Cuando una persona tiene una autoeficacia elevada, está muy interesada en las tareas en las que participa porque se siente competente, ve los problemas como desafíos estimulantes, experimenta un compromiso elevado hacia sus intereses y actividades, y se recupera rápido de sus fracasos. Por suerte, la autoconfianza se puede trabajar y mejorar.

Bandura cree que en la autoconfianza de una persona intervienen cuatro aspectos importantes: logros de ejecución, que son los éxitos y los fracasos experiencias pasadas, más bien la percepción que se tiene de ellos y la frecuencia con la que aparecen. La observación o experiencia vicaria influye especialmente en aquellas situaciones en las que la persona no tiene poca experiencia al realizar una tarea. La persuasión verbal (por ejemplo, las palabras de ánimo) y el estado fisiológico del individuo, en el que se incluye no solamente las sensaciones físicas sino también los estados emocionales, influyen en cómo la persona interpreta la situación.

3. Falsa autoconfianza
En ocasiones, algunos individuos parecen mostrar una confianza alta cuando en realidad no confían en sí mismos. Esto es lo que se conoce como falsa autoconfianza, una forma de protección contra la percepción de autoeficacia baja.
Los sujetos con falsa autoconfianza a veces puede llegar a convencerse de que confían en sí mismos aunque no sea así, e incluso pueden realizar autoverbalizaciones positivas hacia sí mismos, con frases optimistas. Es un tipo de autoengaño que no favorece para nada el desarrollo personal, y que permite a la persona evadirse del verdadero estado interno de autoconfianza que en muchos casos está detrás de la “máscara”.

4. Confianza conductual
Tiene que ver con la conducta de la persona, y es la propia capacidad de los sujetos de actuar positivamente o no, de superar obstáculos y tomar desiciones correctas que afectan al comportamiento del individuo.
5. Confianza emocional
Las emociones son clave en el bienestar de las personas, y su correcta gestión hace posible que una persona sea más o menos feliz. Con la popularidad del término inteligencia emocional, no es de extrañar que se hable de confianza emocional.
Algunos individuos temen a sus propias emociones, pero dominar la capacidad de entender e interpretar las propias emociones de los demás, y la habilidad de regular las emociones para favorecer las relaciones interpersonales con otras personas, es posible con la confianza emocional.
6. Confianza espiritual
Hace referencia a la fe que tienen los individuos sobre la vida que les rodea y el contexto en el que se mueven.
7. Confianza simple
Algunos expertos, como el biólogo Humberto Maturana, piensan que la confianza puede ser innata. Es lo que se conoce como confianza simple, y nacemos con ella. Es automática, como la confianza hacia nuestros progenitores. Es total y completa.
8. Confianza alimentada

No obstante, a lo largo de la vida y fruto de las experiencias, esta confianza simple puede moldearse. Entonces podemos mantener la confianza alta en otras personas o bien puede aparecer la desconfianza

Original tomado de : https://psicologiaymente.net/psicologia/tipos-de-confianza

lunes, septiembre 11, 2017

¿CUÁNTO DURA UNA TERAPIA PSICOLÓGICA?

CUÁNTO DURA UNA TERAPIA PSICOLÓGICA

Es muy complicado hacer una estimación exacta sobre cuánto dura una terapia. Las variables principales para suponer un tiempo total tienen que ver con el tipo de terapia psicológica, la formación del psicólogo clínico que dirige el proceso, la implicación del paciente para seguir la psicoterapia, capacidad para reflexionar y mirar dentro de sí mismo, la capacidad para comunicarse y expresar su malestar y el tipo de problema objetivo del proceso terapéutico.

Los tratamientos dirigidos normalmente por un psicólogo, a veces también por un psiquiatra, orientados a mejorar el estado psicológico y/o a aumentar el conocimiento sobre uno mismo por medio de un proceso de comunicación, es la psicoterapia. En ella se pretenden modificar sentimientos, emociones, conductas y pensamientos.

TIPOS DE TERAPIA PSICOLÓGICA


TERAPIA EXISTENCIAL / FENOMENOLÓGICA
La terapia existencial ayuda a las personas frente a los problemas de la vida diaria, tales como las dificultades de relación, problemas de ansiedad y los problemas de aceptación del esquema corporal.

¿Cuánto dura una terapia de este tipo?
Siendo difícil de precisar, este enfoque terapéutico puede alargarse entre 1 y 3 años


TERAPIA COGNITIVO ANALÍTICA (TCA)
La terapia Cognitiva analítica es una forma de terapia que trata de responder a preguntas como “¿por qué siempre termino sintiéndome así?” Se trata de examinar cómo los problemas y las dificultades pueden ser agravados por nuestros mecanismos habituales de afrontamiento.

¿Cuánto dura una terapia de este tipo?
Oscila entre los 6 y 18 meses.


TERAPIA GESTALTICA
La terapia Gestaltica fue desarrollada por el Dr. Fritz Perls y se traduce literalmente como “todo”. Se centra en la totalidad de la experiencia de una persona, incluyendo sus sentimientos, pensamientos y acciones, con el objetivo principal de que la persona sea más consciente de sí misma.

¿Cuánto dura una terapia de este tipo?
El proceso de la terapia no tiene una duración exacta, depende del motivo de consulta, de la profundidad a la que se quiera llegar, del ritmo de trabajo y de la evolución de cada persona. Aun así podemos hablar de procesos de terapia no inferiores a un año y medio a 2 años.


LA PSICOTERAPIA PSICOANALÍTICA
La psicoterapia psicoanalítica es un proceso terapéutico que ayuda a las personas a entender y resolver sus problemas mediante el aumento de la conciencia de su mundo interior y su influencia sobre las relaciones pasadas y presentes.

¿Cuánto dura una terapia de este tipo?
Suelen ser terapias de largo recorrido. La media está entre 2 y 10 años.

LA TERAPIA PSICODINÁMICA
La terapia psicodinámica destaca la importancia de la experiencia inconsciente y el pasado en la conformación de la conducta actual.

¿Cuánto dura una terapia de este tipo?
Suelen ser terapias de largo recorrido. La media está entre 2 y 10 años.

TERAPIA SISTÉMICA
La terapia sistémica centra su atención en el contexto de las relaciones familiares y grupales en el que las personas viven.

¿Cuánto dura una terapia de este tipo?
La media de los tratamientos está alrededor de los 6 a 12 meses.

TERAPIA RACIONAL EMOTIVA  (TRE)
La terapia racional emotiva destaca el papel de lo que la persona cree, desde un marco conceptual del procesamiento de la información. Albert Ellis fue, en la década delos sesenta quien propuso este modelo de intervención en psicoterapia.

¿Cuánto dura una terapia de este tipo?
Su duración suele rondar entre los 6 y 12 meses.


TERAPIA COGNITIVO-CONDUCTUAL (TCC)
La terapia cognitivo conductual es una forma de psicoterapia que combina terapias cognitivas y conductuales con el objetivo de ayudar a las personas a cambiar su forma de pensar, sentir y comportarse. A diferencia de otras formas de psicoterapia, la terapia cognitivo-conductual se centra específicamente en los problemas y dificultades que enfrentamos en el presente, no en el pasado. La terapia cognitivo conductual se centra en los pensamientos, creencias y actitudes que tenemos (nuestros procesos cognitivos) y su interacción con nuestro comportamiento para crear nuestros problemas emocionales.

Es probable que sea el modelo de psicoterapia más respaldado por la experimentación científica y por tanto el que se asocia a mayor eficacia y validez empírica

¿Cuánto dura una terapia de este tipo?
Probablemente es el enfoque más dirigido a resultados. La duración está muy marcada por los objetivos definidos por el paciente al inicio del tratamiento. La media de duración de la psicoterapia ronda entre los 6 y los 12 meses.

*8 RASGOS DE UNA PERSONALIDAD AFECTADA POR UN TRAUMA INFANTIL*

EL ABUSO INFANTIL ES UN EVENTO QUE CON LA REPETICIÓN NO SÓLO PROVOCA CREENCIAS IRRACIONALES SOBRE UNO, TAMBIÉN ALTERA LA MANERA DE RELACIONARSE

Cuando una persona sufrió desde la infancia malos tratos, humillaciones, insulto, golpes, abuso sexual, negligencia constante, su esencia está marcada de manera irreparable a lo largo de su vida. Es un evento que con la repetición no sólo provoca creencias irracionales sobre uno, también altera la manera de relacionarse en un mundo social. Es decir, la data científica ha demostrado incluso que la mayoría de los casos estudiados sobre trauma infantil –abuso psicológico, físico, sexual o negligencia– en el hogar se vincula con practicar o sufrir de bullying en  el ámbito escolar.

De hecho, de acuerdo con el especialista en trauma, Bruce Perry, la esencia de una persona con trauma puede verse tan alterada que su personalidad posee ciertos rasgos a lo largo de su vida, tales como:

– *Ira*
La teoría psicoanalítica indica que la ira contenida causados por los malos tratos, puede desplazarse hacia otras personas que posean rasgos similares al victimario. Se trata de un proceso principalmente inconsciente.

*Una rutina de disculpas constantes*
Los sobrevivientes de abuso psicológico tienden a sentirse responsables de cada eventualidad, aún si no es su responsabilidad. Se trata de la manera en que los condicionaron a sentirse en relación con su abusador.

*Vive en o huye del conflicto*
Dado que su sistema nervioso continúa viviendo en un estado de supervivencia, los únicos tres modos de vivir son pelea, huida o congelamiento. Por ello, cualquier evento que surja puede tomarse como un ataque que necesita pelearse, huirse o simplemente dejar que suceda y congelar el cuerpo para evitar la muerte.

– *Crisis de ansiedad o depresión*
Numerosos eventos, como salir a la calle o vincularse con otras personas, puede provocar sensaciones asociados con ataques de pánico, ansiedad o depresión.

*Se es primordialmente introvertido*
La introversión implica un largo tiempo en acercarse a las personas, confiar en ellas y aceptar que pueden comportarse de manera fuera del patrón vivido. En muchas ocasiones ellos o uno decide alejarse para evitar sentirse lastimado en un futuro.

*Eterna duda en hacer lo correcto*
La historia personal, en donde si se hacía algo malo o bueno se recibía cualquier tipo de abuso, se vuelve en el peor enemigo en la confianza en uno mismo y en la habilidad para tomar decisiones.

*Un autoconcepto pobre*
Debido a la historia de abuso, el autoconcepto que se estructuró a lo largo de los años fue el de una persona que no merece amor ni cariño, o que el amor es a través del abuso, el exceso de control o la negligencia. En muchas ocasiones, el autoconcepto aprendido es el de “no soy lo suficiente para que me amen”, “tengo que ser de tal manera para que me amen”, “el amor duele” o “me pega porque me ama”

*Es difícil aceptar regalos o halagos*
Principalmente porque a nivel inconsciente no se cree que se merezcan o si cuando se reciban, vendrán también con algún tipo de abuso.

...
Articulo original:
http://pijamasurf.com/2017/09/8_rasgos_de_una_personalidad_afectada_por_un_trauma_infantil/

sábado, septiembre 09, 2017

Mindfulness en el trabajo: ¿cuáles son sus beneficios?

Mindfulness en el trabajo: ¿cuáles son sus beneficios?

Esta práctica genera efectos que repercuten positivamente en las organizaciones y la productividad.

El Mindfulness es una filosofía de vida que dota a las personas de un mayor bienestar y de una forma de comportarse mucho más adaptativa y productiva; por eso se ha puesto de moda en los tiempos que corren.

Y es que en la actualidad vivimos en este ajetreado mundo casi sin parar un solo instante a vivir el momento presente, ni a conectar con nosotros mismos. Pasamos el día entero rumiando y juzgándonos negativamente cuando las cosas no nos salen como deseamos (sean o no realistas nuestras creencias). Vivimos en piloto automático y esto afecta a nuestra felicidad.
En este artículo nos centraremos en el Mindfulness y en cuáles son sus beneficios en el entorno laboral.

Mindfulness en el terreno laboral
A aquellas personas que están familiarizadas con la Psicología ya no les resulta extraño escuchar hablar del Mindfulness, y es que éste es uno de los paradigmas importantes de los últimos tiempos en la ciencia de la conducta (aunque su origen es ancestral). El Mindfulness o Atención plena se aplica en muchos ámbitos: la escuela, las consultas de terapia psicológica , en el mundo del deporte y también el entorno laboral.

Las investigaciones dejan claro que el Mindfulness aporta beneficios a nivel individual, ¿pero también funciona para las empresas? Evidentemente, sí. Pues la práctica de la atención plena beneficia al capital humano de una empresa y a su bienestar, y por tanto a la productividad de ésta y el rendimiento de sus trabajadores.
Ahora bien, ¿cuáles son los beneficios de la atención plena en el terreno laboral? A continuación puedes encontrar la respuesta a esta pregunta.
1. Mejora la capacidad de liderazgo
El Mindfulness es positivo para los cargos medios y superiores de una empresa porque ayuda a éstos a ser más conscientes, más emocionalmente inteligentes, les ayuda a relacionarse mejor con los subordinados, a inspirarles una visión compartida y a gozar de una mayor autoconfianza.
Esto es lo que encontraron A.D. Amar y sus colegas de la Universidad de Westminster, que midieron la autopercepción de las habilidades de liderazgo de un grupo de gerentes de alto nivel en el área de Londres antes y después de haber asistido a un programa de Mindfulness durante 12 semanas.
2. Mejora el bienestar de los empleados
El bienestar de los empleados está íntimamente relacionado con el éxito de la empresa. Es decir, que si los trabajadores se sienten más felices y gozan de una mayor satisfacción en la organización en la que están, rinden más. 
Son muchas la investigaciones que han encontrado que el Mindfulness mejora el bienestar de los empleados porque les ayuda a tener una actitud más positiva frente a los problemas y les ayuda a resolver conflictos tanto internos como externos.
3. Reduce el estrés
Y es que el estrés está muy ligado con el bienestar y la satisfacción de los trabajadores, y podríamos decir que son polos extremos. En el entorno laboral, son muchas las investigaciones que han concluido que el MBSR (Mindfulness based stress reduction program) es sumamente efectivo para reducir la ansiedad y el nivel de estrés de los trabajadores.
De hecho, un estudio publicado en el Journal of Occupational and Environmental Medicine que pretendía averiguar si este programa fue efectivo en un grupo de trabajadores de la multinacional americana Dow Chemical Company así lo demostró, pues los empleados se volvieron más resistentes al estrés y mejoraron su satisfacción en el trabajo.

4. Mejora la inteligencia emocional
Mayor productividad, más ventas, mejor manejo de las situaciones difíciles, mayor autoconocimiento, mejor comunicación o mejor servicios al cliente son algunos de los beneficios que la Inteligencia Emocional aporta en el campo del trabajo y las organizaciones. Pues bien, el Mindfulness ha demostrado que mejora la inteligencia emocional y, por tanto, aporta todos estos beneficios.
5. Mejora la concentración y la capacidad de atención
Varios investigadores han hallado que el entrenamiento de la atención plena puede ayudar a incrementar la capacidad de atención y concentración. Esto es lo que aparece en las conclusiones de un estudio dirigido por Amishi Jha, profesor de Psicología y Director de Neurociencia Contemplativa en la Universidad de Miami. Estas conclusiones fueron extraídas tras la aplicación de un programa de Mindfulness durante ocho semanas a un grupo de estudiantes.
6. Mejora la memoria
El estudio anterior también encontró que el Mindfulness mejora la memoria, y un otra investigación llevada a cabo en 2013 por la Universidad de California en Santa Bárbara halló que un curso de dos semanas de atención plena mejoró las puntuaciones de un grupo de estudiantes en la universidad e incrementó su memoria de trabajo a través de la reducción de la distracción y los pensamientos intrusivos.
7. Mejora la comunicación
La práctica de la atención plena mejora las habilidades comunicativas como la escucha activa. Son muchos los estudios que lo han comprobado y según afirma Javier García Campayo, director de Máster en Mindfulness de la Universidad de Zaragoza, “el Mindfulness mejora la comunicación interna en las organizaciones porque nos ayuda a ser más conscientes y a expresarnos de manera más eficiente”.
8. Mejora la relaciones con los compañeros de trabajo
El Mindfulness nos ayuda a estar centrados en el momento presente con una mentalidad no enjuiciadora, eso quiere decir que nos relacionamos mejor con otras personas y mejorarmos la comunicación con éstas. El Mindfulness ayuda a reducir la frecuencia de los conflictos y favorece la cohesión grupal, tan necesaria para el trabajo en equipo.
9. Mejora la creatividad
“El Mindfulness no solamente es útil para mejorar el bienestar, pues gracias a la meditación podemos estar más relajados, con la mente calmada, lo que ayuda a crear un espacio para generar ideas nuevas”, afirma el psicólogo Aron Alma, experto en Team Building en la consultoría de Recursos Humanos TeamLogics.
10. Mejora la productividad

Todos estos beneficios anteriores hacen que las empresas rindan más y mejor, pues cuando el capital humano está contento con el lugar de trabajo en el que está y la empresa en la que se encuentra, la compañía lo nota. Apostar por los trabajadores es apostar por la organización. 

miércoles, septiembre 06, 2017

Las 9 señales para identificar a una persona tóxica

Las 9 señales para identificar y neutralizar a una persona tóxica
Las personas tóxicas pueden sacarnos de quicio, por eso hay que aprender a desenmascararlas.

En otros artículos hemos abordado la realidad de las personas tóxicas, esos individuos que, a pesar de que comúnmente no tienen mala intención, consiguen sacar la peor versión de los que están a su alrededor.

¿Qué caracteriza a la gente tóxica?
No soy muy partidario como psicólogo de etiquetar a las personas, y menos cuando estas etiquetas son negativas. De hecho, parece que el concepto de “persona tóxica” ha aparecido en cierto tipo de literatura como una forma de catalogar la personalidad de ciertos individuos, y raramente se explica que el carácter y los hábitos se pueden cambiar. 
Por tanto, una persona puede causar malestar a sus allegados bajo ciertas circunstancias, pero nunca hay que caer en el error de pensar que las personas tóxicas no pueden cambiar. Todos podemos cambiar, absolutamente todos. Incluso puede que alguien te considere una persona tóxica, así que hay que relativizar esta etiqueta y darle un sentido nuevo, que nos ayude a escapar de situaciones que nos hacen sufrir, pero no como una forma de despreciar o estigmatizar a alguien.

Personalidad tóxica: en ocasiones merece la pena alejarse
¿Quién no ha tenido un jefe cínico, un compañero de trabajo detestable o un cuñado que no para de decirnos lo que tenemos que hacer? Lidiar con personas tóxicas puede ser inevitable en determinados contextos. Pero lo que sí podemos controlar es la forma en que hacemos frente a sus comportamientos.
Si no actuamos con las debidas precauciones, las personas negativas pueden llegar a influirnos y hacernos sentir mal. Además, es posible que acumulemos tensión y estrés por tener que convivir con ellas. Motivos más que suficientes para intentar deshacernos de esta carga psicológica.
Aquí te propongo nueve señales que deben alertarte de que una persona tóxica te está consumiendo. Ha llegado el momento de poner negro sobre blanco, porque nadie tiene el derecho de hacerte sentir mal.
1. Hablas mucho sobre la persona tóxica
Si notas que estás continuamente quejándote a tus compañeros de trabajo sobre lo manipulador que es tu jefe de oficina o lamentándote ante tu pareja de lo mal que te hace sentir tu suegra en las reuniones familiares, debes saber que esta actitud va a agotarte mentalmente, y por supuesto no va a ayudar a mejorar la situación.
Conversar acerca de la persona tóxica una y otra vez solo consigue mermar tu autoestima y darle más importancia de la que realmente tiene. No vas a solucionar nada dándole vueltas, y quizá empieces a resultar molesto para quien debe escuchar tus constantes lamentos.
2. Te hace perder los papeles
Si tu día a día está siendo afectado por un experto manipulador o por personas que te critican a tus espaldas, debes saber que los individuos tóxicos pueden afectar a tu equilibrio emocional. Debes tener cuidado, porque es fácil que lleguen a causarte frustración e incluso ira. Si esto sucede, es el momento de tomar medidas y solucionar el problema.
3. Tu autoestima se resiente
La gente tóxica suele ser grosera, maleducada y pueden resultar muy ofensivos y molestos. En ocasiones, su trato degradante hacia ti puede hacer sentir mal, pero recuerda que tu valor como persona nunca debe estar supeditado a las opiniones (y mucho menos a los insultos y vejaciones) de alguien que no seas tú mismo.
4. Les echas la culpa de tu comportamiento o actitud
Si una persona tóxica logra hacerte pasar por su aro y manipularte, puede ocurrir que culpes constantemente a esa persona de las decisiones que tomes y de todo lo malo que te suceda. Si crees que la persona tóxica tiene la culpa de todo, reconsidera la situación. Tal vez solo le culpas para rehuir tu responsabilidad. Es tu vida, y si hay alguien que tiene tanto poder sobre ti, lo mejor es que intentes alejarte y que empieces a aceptar la responsabilidad que tienes sobre tu propio destino.
5. Temes tener a la persona tóxica cerca
Si te horroriza pensar que debes pasar un rato con esa persona, no hay duda alguna que, por lo menos para ti, ese individuo es tóxico y tiene la habilidad de crearte un fuerte malestar. Si con solo anticipar que vas a tener que encontrarte con ese compañero tóxico en una reunión ya empiezas a tener sensaciones negativas, es una señal inequívoca de que algo tiene que cambiar en tu vida.
6. Te rebajas a su nivel
Cuando alguien te saca de tus casillas de forma constante, puede que sientas la tentación de entrar al trapo y comenzar a confrontarle. Esto hará que empieces a tener actitudes y conductas reactivas que, probablemente, no están en consonancia con tus valores personales. Caer en el juego de la persona tóxica puede ser inevitable si nos lleva a un extremo, pero no es el modo de resolver la situación. De hecho, es probable que solo logres empeorar las cosas y desesperarte más.
7. Te impide estar relajado y cómodo
Cuando nos vemos asediados por personas que nos manipulan o usan estrategias retorcidas para desmotivarnos, puede que llegue un punto en que nos sintamos en un estado de constante tensión y preocupación. Y cuando estamos intranquilos, es más fácil que las cosas nos salgan mal. Si no consigues tener la cabeza fría y relativizar la situación, la persona tóxica irá comiéndote el terreno. Por eso es importante que logres distanciarte emocionalmente de la fuente de toxicidad.
8. Reaccionas con mecanismos de afrontamiento disfuncionales
Cuando vivimos en un permanente estado de tensión, podemos reaccionar de forma negativa. Por ejemplo, para mitigar el desasosiego que sentimos, podemos permitirnos algunos “caprichos” nada saludables, como tomar una copa de alcohol de vez en cuando o comer más de la cuenta. Es una forma insana de atajar la sensación de ansiedad, y te lleva a un círculo vicioso del que va a ser muy complicado salir.
9. A tu pareja también le afecta emocionalmente
Puede que la persona tóxica sea algo así como una figura de autoridad (un jefe, un profesor, tu padre o madre…) que no puedes cuestionar. Si se da el caso de que te humilla y tu nivel de desgaste emocional aumenta, puedes cometer el error de trasladar tu foco de malestar hacia nuestra pareja, hijos o familiares. El mal humor se contagia, y si dejas que la persona tóxica te contamine es posible que te conviertas en una persona tóxica para nuestro tu más cercano y hagas sufrir a personas que no tienen la culpa.

Gestiona la presencia de las personas tóxicas en tu vida
Si las personas tóxicas están sacando la peor versión de ti, va a ser necesario que te plantees algún tipo de cambio en tu vida.
Esto puede pasar por un simple cambio de mentalidad: no entrar al trapo de sus juegos manipuladores o ignorar su presencia, por ejemplo. En otros casos, la mejor decisión puede ser alejarte de este foco de negatividad y de mal humor antes de que te acabe afectando seriamente.