¿Autoestima baja? Cuando te conviertes en
tu peor enemigo
Nuestro equilibrio emocional depende, en gran medida, de nuestra
autoestima.
La autoestima es una de
las variables psicológicas más importantes para la salud emocional, el
bienestar y es clave en nuestra relación positiva con el
entorno. Pero, por desgracia, no todo el mundo posee una autoestima alta.
Los estudios
aseguran que este aspecto tan importante de la personalidad no es algo
estático, sino que puede variar a lo largo de la vida de una persona, y según
afirma la psicóloga Silvia Congost, autora de del libro “Autoestima
Automática”, su desarrollo depende aproximadamente en un 30% de factores genéticos,
y el resto, es decir un 70%, depende del entorno y de las experiencias que nos
ha tocado vivir.
La relación entre autoestima baja y
equilibrio emocional
La autoestima baja es un problema real
al que se enfrentan muchas personas, porque
puede afectar negativamente a las distintas áreas de su vida. De manera
resumida, la autoestima baja causa sufrimiento e impide lograr muchas de
nuestras metas o deseos. Las pautas negativas de pensamiento asociadas a la
baja autoestima (por ejemplo, pensar que todo lo que haces te va a ir mal)
pueden provocar problemas graves de salud mental, como depresión o ansiedad.
La autoestima
baja es paralizante, y hace que sea difícil probar cosas nuevas o llevar a cabo las
distintas tareas del día a día, así como iniciar un nuevo hobby
o buscar empleo.
Esto impide vivir la vida que uno quiere, y lleva a la frustración y al
malestar al cabo del tiempo.
Quien se
encuentra en esta situación y quiere salir de esta espiral negativa, solamente
si realiza un duro trabajo de autorreflexión y reconoce su nivel de autoestima
podrá mejorarla y, por tanto, incrementar su bienestar. En algunos casos, la
persona no puede lograrlo por sí sola, así que será necesario acudir a un
psicólogo especialista. Aún y así, es la persona que quiere cambiar
quien ha de esforzarse para lograrlo, puesto que el psicólogo sólo facilita
las herramientas para el cambio.
¿Qué causa baja autoestima?

Lo que has
visto, sentido y lo que has experimentado durante la infancia y la
adolescencia, en tu familia, la escuela o la comunidad en general tienen un
efecto determinante a la hora de valorarte a ti mismo en el futuro.
Ejemplos de
estas experiencias se presentan a continuación:
·
Castigo
sistemático o abuso
·
No cumplir con las expectativas de los padres
·
No
cumplir con las expectativas del grupo de las amistades y los compañeros
·
Ser
el “chivo expiatorio” de otras personas en momentos de tensión o angustia
·
Pertenecer a familias o grupos sociales caracterizados por
la falta de afecto y el desinterés
·
Ser
tratado como la oveja negra de la familia o la escuela
Problemas
psicológicos asociados a la baja autoestima

Muchos de
los problemas psicológicos o emocionales están asociados a la baja autoestima,
y es por esto que uno de los motivos más frecuentes de consulta psicológica. Y
puesto que la autoestima puede causar otros tipos de problemas (depresión,
trastornos de la alimentación, adicciones, ansiedad, etc.), es necesario tomar
medidas al respecto
Deja de ser tu peor enemigo: estrategias para mejorar la autoestima

·
Ponte objetivos realistas
·
No te compares con los demás
·
Aprecia tus cualidades
·
Trátate con cariño y mira la vida de forma positiva
·
Practica Mindfulness
·
Haz críticas constructivas hacia ti mismo
·
Regálate tiempo
·
Practica ejercicio físico
·
Intenta ser asertivo
Buscando
ayuda para mejorar la autoestima
Si detectas
que tienes un problema de autoestima serio y lo anterior no ha funcionado, es
necesario que lo soluciones lo antes posible porque no tienes que seguir
sufriendo más tiempo. Así que, en vez de esconderte y mirar para otro lado,
puedes:
·
Hablar
con tus familiares o amigos íntimos
·
Hablar
con tu médico de cabecera para que aconseje qué debes hacer
·
Acudir a terapia con un psicólogo especializado.