miércoles, agosto 23, 2017

LA ANSIEDAD Y LAS REDES SOCIALES

Ansiedad en las redes sociales

Es un hecho innegable que las redes sociales han marcado un antes y un después en la vida de las personas, los medios de comunicación e internet.  antes de nada veamos unos datos … cada segundo se producen 9.000 comentarios en Twitter y se registran 140.000 nuevas cuentas cada día, Facebook posee quinientos millones de usuarios que generan cuatro mil millones de mensajes, por otro lado, en Youtube se suben 72 horas de vídeo al minuto. Todas estas cifras lo que nos muestran es el impacto social que estas nuevas redes de comunicación están causando en la población.  ¿Pero qué hacemos con toda esta información que está a nuestro alcance? ¿Cómo gestionamos tanta información y qué impacto nos acaba causando?

La privacidad en las redes sociales

Éste es uno de los aspectos más importantes y que más controversia está generando desde que aparecieron. ¿Lo que yo cuelgo en la red quién lo ve? ¿Cómo funcionan los filtros de privacidad, qué pasa si yo quiero borrar algo? Facebook varias veces ha cambiado sus políticas de privacidad, y no hemos de olvidar que funciona bajo la legislación de Estados Unidos que no es la misma que existe en el resto del mundo. Sabemos realmente el alcance de nuestra información publicada? nos sentimos seguros, o simplemente miramos de no pensar en ello.

Cómo las redes sociales son fuente de ansiedad

En muchos casos las redes sociales han pasado de ser una fuente de distracción y contacto social a una fuente de estrés y control social. En ocasiones porque hemos subido a la red demasiada información personal y nos damos cuenta demasiado tarde que a personas a las que no nos interesaba llegar les hemos dado información personal nuestra que nos pone en apuros. Comienza a ser una norma que directores de departamento en grandes empresas saben qué han hecho sus trabajadores el fin de semana, ya que esa información la han colgado libremente los mismos trabajadores.
Por otro lado hay el perfil de persona más ansiosa y controladora que es “adicta” a saber qué hacen sus conocidos, y en concreto la pareja, con quién habla? quién es el que le ha Twitteado, porqué has comentado esto u lo otro? Personas que entran en la cuenta de la pareja para “vigilar” el uso de la red social que está haciendo, o para saber qué amigos tiene…el claro ejemplo lo tenemos tras las rupturas de pareja, en las que las redes sociales se convierten en una herramienta para dañar al otro.
También nos podemos encontrar con el perfil más impulsivo de usuario de las redes sociales, el cual en una arrebato de ira, angustia o simplemente enfado Twittea un comentario o una opinión personal que acaba expandiéndose por la red como la pólvora, especialmente si es un personaje público, en estos casos una mala actuación acaba generando muchos problemas a la persona, y por muchas rectificaciones y disculpas que pueda comentar a posteriori el daño en la red ya está hecho.

Original tomado de : http://tratamiento-ansiedad-depresion.com/blog/tratamientos/ansiedad-en-las-redes-sociales/



martes, agosto 22, 2017

LA ANSIEDAD EN JÓVENES UNIVERSITARIOS

La ansiedad en jóvenes universitarios

La universidad es una etapa en la cual un individuo se ve comprometido consigo mismo a seguir ampliando sus conocimientos y tomar una dirección en la cual enfocar sus aptitudes. Dentro de este ambiente universitario el sujeto se ve forjado a cumplir con compromisos, ya sean tareas, actividades extracurriculares; todo esto dentro del ámbito universitario. El sujeto también se ve afectado a todo lo externo a este, como problemas familiares, conflictos emocionales, presión por parte de la sociedad, etc.
Todos estos factores mencionados anteriormente generan en el sujeto una crisis la cual se manifiesta en forma de ansiedad. La ansiedad puede presentarse en tres formas: 1) normal, en la cual hay manifestaciones afectivas como respuesta a un estímulo tanto del mundo exterior como interior; 2) patológica, donde, a diferencia de la normal, no hay un estímulo previo; y 3) la generalizada, que se caracteriza por miedos prolongados vagos e inexplicables sin relación con un objeto (Acuña, Botto y Jiménez, 2009; Sarason y Sarason, 1996).
Ansiedad
La ansiedad es una palabra que describe los sentimientos de preocupación, nerviosismo, miedo, aprensión, intranquilidad o inquietud. Los sentimientos normales de ansiedad suelen servir como un “sistema de alarma”, que lo alertan de un peligro. Cuando la ansiedad se torna patológica aparece el trastorno de ansiedad, que se puede conceptualizar como ansiedad de rasgo o de estado, lo que influye en el comportamiento de los individuos.

La ansiedad como rasgo es una característica de personalidad relativamente estable que se presenta a lo largo del tiempo y en diferentes situaciones, se considera como la tendencia que posee el individuo para percibir un gran número de situaciones como peligrosas o amenazantes, reaccionando de manera ansiosa, sobrevalorando los riesgos y minimizando los recursos que posee para hacer frente a ellas. La ansiedad como estado hace referencia a un estado emocional transitorio y fluctuante en el tiempo, se caracteriza por sentimientos subjetivos conscientemente percibidos de tensión y aprensión, así como por una hipereactividad del sistema nervioso autónomo que puede 
CAUSAS
  • ·         Factores biológicos hereditarios (otros familiares la sufren)
  • ·         El ambiente familiar en que creciste.
  • ·         Desbalances en nuestros neurotramisores por falta de sueño, no comer apropiadamente o por excesivos niveles de estrés.
  • ·         Situaciones de crisis, cambios radicales o problemas difíciles por los que estamos pasando en estos momentos, por ejemplo: un divorcio, la muerte de un familiar, cambio de casa, un reciente matrimonio o un nuevo hijo.
  • ·         Eventos traumáticos que nos hayan sucedido.
  • ·         Estrés cotidiano.
  • ·         Inconformidad con tu actual situación de vida.


SÍNTOMAS
Físicos: Taquicardia, palpitaciones, opresión en el pecho, falta de aire, temblores, sudoración, molestias digestivas, náuseas, vómitos, “nudo” en el estómago, alteraciones de la alimentación, tensión y rigidez muscular, cansancio, hormigueo, sensación de mareo e inestabilidad. Si la activación neurofisiológica es muy alta pueden aparecer alteraciones del sueño, la alimentación y la respuesta sexual.
Psicológicos: Inquietud, agobio, sensación de amenaza o peligro, ganas de huir o atacar, inseguridad, sensación de vacío, sensación de extrañeza o despersonalizaron, temor a perder el control, recelos, sospechas, incertidumbre, dificultad para tomar decisiones. En casos más extremos, temor a la muerte, a la locura, o al suicidio.
De conducta: Estado de alerta e hipervigilancia, bloqueos, torpeza o dificultad para actuar, impulsividad, inquietud motora, dificultad para estarse quieto y en reposo. Estos síntomas vienen acompañados de cambios en la expresividad corporal y el lenguaje corporal: posturas cerradas, rigidez, movimientos torpes de manos y brazos tensión de las mandíbulas, cambios en la voz, expresión facial de asombro, duda o crispación, etc.
Intelectuales o cognitivos: Dificultades de atención, concentración y memoria, aumento de los despistes y descuidos, preocupación excesiva, expectativas negativas, rumiación, pensamientos distorsionados e importunos, incremento de las dudas y la sensación de confusión, tendencia a recordar sobre todo cosas desagradables, sobrevalorar pequeños detalles desfavorables, abuso de la prevención y de la sospecha, interpretaciones inadecuadas, susceptibilidad, etc.
Sociales: Irritabilidad, ensimismamiento, dificultades para iniciar o seguir una conversación, en unos casos, y verborrea en otros, bloquearse o quedarse en blanco a la hora de preguntar o responder, dificultades para expresar las propias opiniones o hacer valer los propios derechos, temor excesivo a posibles conflictos, etc.
ANSIEDAD EN ESTUDIANTES UNIVERSITARIOS
Cuando se encuentra en la etapa universitaria el sujeto se encuentra en un estado de búsqueda plena de la realización personal. Se encuentra cumpliendo metas, compromisos, deberes, responsabilidades. El universitario se encuentra presionado tanto interna como externamente. Las responsabilidades y deberes pueden originarse tanto fuera de la universidad como adentro de esta. Esto comienza a generar un conflicto en el sujeto el cual desequilibra el bienestar tanto emocional, físico, psicológico y social.
Como consecuencia el sujeto comienza a presentar síntomas de ansiedad.como indican Arco, López, Heilborn y Fernández (2005), el ingreso en la Universidad, por ejemplo, puede conllevar significativos cambios en las actividades cotidianas de los estudiantes (separación del núcleo familiar, aumento de responsabilidades, reevaluación de las actividades que realizan, etc.).
En el caso de la ansiedad, es bien sabido que cuando se mantiene en unos niveles equilibrados resulta beneficiosa, pues ayuda por ejemplo a afrontar los retos que se presentan en la vida universitaria. Sin embargo, si es excesiva puede tener efectos insidiosos en la trayectoria del estudiante, con descenso de su rendimiento académico, deterioro de sus relaciones interpersonales y de su salud (Martínez y Pérez, 2014).
El contexto familiar se ha revelado como un indicador sobresaliente del bienestar emocional y del ajuste psicológico del estudiante (Galindo, Moreno y Muñoz, 2009). La relación que un estudiante universitario tiene con su familia nuclear es de suma importancia, pues el sujeto tendrá a quien acudir o con quien tener un sostén tanto emocional, psicológico si no también social.
Otros estudios han abordado el papel que la carga de trabajo y los recursos económicos tienen sobre la salud mental y física de los estudiantes indicándonos que si bien poseen un impacto evidente no son tan decisivos como otros factores que ya se han indicado, y que, en cualquier caso, su relación con otras prácticas y hábitos como el consumo de alcohol o drogas explicaría en mayor grado su influencia en el detrimento de la salud de los estudiantes (Roberts, y Goldgin, 1999; Carney, McNeish, y McColl, 2005).
El desarrollo de habilidades y competencias para resolver los problemas cotidianos (D’Zurilla y Sheedy, 1991), las relaciones positivas con compañeros y profesores y el afrontamiento eficaz de las transiciones de la vida y los life events,  se han destacado como variables que disminuyen el estrés y el riesgo de sufrir un trastorno psicológico.

Referencias
Acuña, J., Botto, A., y Jiménez, J. (2009). Psiquiatría para la atención primaria y el médico general. Depresión, ansiedad y somatización. Santiago de Chile: Mediterráneo.
Arco, J. L., López, S., Heilborn, V. A. y Fernández, F. D. (2005). Terapia breve en universitarios con problemas de rendimiento académico y ansiedad: eficacia del modelo “La Cartuja”. International Journal of Clinical and Health Psychology, 5 (3), 589-608.
Carmona, C. R., Rojas, A. M., Martínez, A. N., Martínez, E. A., & García, U. T. (2017). ARTÍCULO ORIGINAL: Ansiedad de los estudiantes de una facultad de medicina mexicana, antes de iniciar el internado. Investigación En Educación Médica642-46. doi:10.1016/j.riem.2016.05.004
Galindo, S. B., Moreno, I. M., & Muñoz, J. G. (2009). Prevalencia de Ansiedad y Depresión en una Población de Estudiantes Universitarios: Factores Académicos y Sociofamiliares Asociados. (Spanish). Clinica Y Salud, 20(2), 177-187.
https://es.familydoctor.org/condicion/trastorno-de-ansiedad-generalizada/
Martínez V., Pérez O. (2014). ANSIEDAD EN ESTUDIANTES UNIVERSITARIOS: ESTUDIO DE UNA MUESTRA DE ALUMNOS DE LA FACULTAD DE EDUCACIÓN.
Roberts, R. y Goldgin, J. (1999). The effects of economic circumstances on British Student´’ mental and physical health. Journal of American College Health. 48 (3), 103-110.

Rubio, Ch. T., y Lubin, B. (1986). Collage student mental health: a person-environment interactional analysis. Journal of Clinical Psychology, 42 (1), 205-212.


Tomado de : http://fusiontj.com/te223/2017/05/29/la-ansiedad-en-jovenes-universitarios/

sábado, agosto 19, 2017

6 MITOS SOBRE EL ESTRÉS

6 MITOS SOBRE EL ESTRÉS
Hay seis mitos en torno al estrés. Descartarlos nos permite entender nuestros problemas y luego tomar acciones para contrarrestarlos. Analicemos estos mitos.

Mito 1: El estrés es igual para todos.

Totalmente equivocado. El estrés es diferente para cada uno de nosotros. Lo que es estresante para una persona puede o no ser estresante para otra; cada uno de nosotros responde al estrés en forma totalmente diferente.

Mito 2: El estrés siempre es malo para usted.

Según este punto de vista, cero estrés nos hace sentir felices y sanos; pero este concepto es equívoco. El estrés es para la condición humana lo que la tensión es para la cuerda del violín: muy poca tensión y el sonido es apagado y desafinado; demasiada tensión y el sonido es estridente o la cuerda se rompe. El estrés puede ser el beso de la muerte o la sal de la vida. La cuestión reside realmente en cómo manejarlo. El estrés bien manejado nos hace sentir productivos y felices; el estrés mal manejado nos perjudica e incluso nos mata.

Mito 3: El estrés está en todas partes; por lo tanto, no puede hacerse nada al respecto.

No es tan así. Usted puede planificar su vida de modo que el estrés no lo abrume. La planificación eficaz implica establecer prioridades y trabajar primero en los problemas sencillos, resolverlos y luego continuar el proceso con dificultades más complejas. Cuando el estrés está mal manejado, es difícil establecer prioridades. Todos sus problemas parecen ser iguales y el estrés parece estar en todos lados.

Mito 4: Las técnicas más populares para reducir el estrés son las mejores.

Nuevamente, no es tan así. No existen técnicas de reducción de estrés que sean eficaces para todo el mundo. Todos somos diferentes, nuestras vidas son diferentes, nuestras situaciones son diferentes y nuestras reacciones son diferentes. Lo único que funciona es un programa integral adaptado a las necesidades de la persona.

Mito 5: Si no hay síntomas, no hay estrés.

La ausencia de síntomas no significa la ausencia de estrés. De hecho, camuflar los síntomas con medicación puede privarlo de las señales que necesita para reducir la tensión en sus sistemas fisiológico y psicológico.

Mito 6: Los síntomas de estrés más importantes son los únicos que requieren atención.

Este mito supone que los síntomas "secundarios", como dolor de cabeza o acidez estomacal, pueden ignorarse con tranquilidad. Los síntomas secundarios de estrés son las primeras advertencias de que su vida se está descontrolando y de que necesita esforzarse más para sobrellevar el estrés.
Adaptado de "The Stress Solution" de Lyle H. Miller, PhD, y Alma Dell Smith, PhD.
tomado de : http://www.apa.org/centrodeapoyo/mitos.aspx

viernes, agosto 18, 2017

EL ESTRÉS Y EL SEXO

El estrés y el sexo: cuando la mente y el cuerpo nos juegan en contra


“Te juro que es la primera vez que me pasa”; “hoy no, me duele la cabeza”… Excusas muchas veces dichas, negativas muchas veces escuchadas. La respuesta sexual es instintiva, pero entre los humanos se halla condicionada por la conciencia, la voluntad y la cultura. ¿Qué pasa cuando la sangre, en vez de circular hacia la zona genital, se queda trabajando en el cerebro tratando de resolver un problema laboral?
Una vez que no llegue al orgasmo, una vez que no consiga la erección… Son fallas, sí, pero nada grave, nada de qué preocuparse. Aunque no estaría de más analizar si estos pequeños traspiés coinciden con alguna demanda estresante, considerablemente distractiva, debe dárseles la importancia –ninguna- que se merecen.


¿Qué son las disfunciones sexuales humanas?
Son las dificultades que afectan repetidamente alguna o algunas de las etapas de la respuesta esperable. Cada una de ellas puede ser accidental o crónica –aunque después de un par de “accidentes” tienden a instalarse-, de origen físico, emocional o anímico, estar o no vinculada con las otras y permitir distintos grados de reversibilidad, pero en síntesis se trata de:
-Anafrodisia (ausencia de deseo).
-Ausencia o insuficiencia de la erección del pene o de la secreción vaginal, vaginismo o eyaculación precoz relacionados –o no- con la anafrodisia.
-Anorgasmia, imposibilidad o seria dificultad de alcanzar el orgasmo.
Algunas veces, la disfunción proviene de daño orgánico (ya sea local o sistémico, curable o incurable)  pero en todos los casos el factor psicológico es determinante del problema y, sobre todo, de su reiteración: una experiencia de eyaculación precoz, de falla eréctil o de dolor vaginal frente a la penetración, cualquiera sea su causa, con seguridad va a obstaculizar los siguientes intentos, aún en ausencia del motivo original.   

El estrés “en” el sexo
Un enemigo mortal del ejercicio pleno de la sexualidad es el mal estrés, ya sea por sus manifestaciones propias (tensión, mal humor, cansancio, desinterés, irritabilidad, impaciencia) como por su incidencia negativa en la salud general. La entrega que requiere un acto sexual satisfactorio es difícil, si no imposible, con un malestar físico o un estado de ánimo negativo. Por otra parte, des de un ángulo puramente fisiológico, durante la respuesta adaptativa a otras demandas, se produce una baja de los niveles de andrógenos y estrógenos.
Las manifestaciones del estrés no se limitan a la tensión nerviosa o a la gastritis. De hecho, una de las más características es, precisamente, la disfunción sexual. Cuando alguien tiene en claro que la situación –económica, afectiva, laboral- lo desborda, incluso es preferible que no intente tener una relación; el riesgo va más allá de una falla accidental porque, como sabemos, ésta misma es desencadenante de otras y capaz de instalar la idea de un problema insuperable.
Ni pensar en “usar” el sexo como sustituto de otras carencias, porque lo más probable es que conduzca al fracaso. Hacer el amor consuela, anima, relaja y muchas cosas más, pero no si se practica a la fuerza, sin hacer prevalecer el deseo.
Ninguno de los elementos que suelen estar presentes en un cuadro distrés (depresión, ansiedad, angustia) es, precisamente, un motor de la libido. Ni hablar de los malestares corporales que suelen acompañar al estrés o la presencia de síntomas de pánico o burnout.

El estrés “del” sexo
A su vez, el sexo es factor de estrés, por ausencia o presencia. Por un lado, la abstinencia, aún la elegida, implica una sobrecarga de impulsos insatisfechos, por más que se procuren canalizar hacia otros objetivos.
En cuanto a la práctica sexual, también suele ser agente estresante. En realidad –y por suerte- si se considera la acepción extensa de la palabra “estrés”, siempre lo es. En efecto, la aceleración de los latidos del corazón, el cosquilleo en el estómago, el rubor, la emoción, la energía adicional que el deseo y el amor ponen en marcha forman parte del “estrés” más delicioso y ambicionado de la especie.
Sin embargo, experiencias de cambio sexual (la primera vez con una pareja), la rutina, la presión, el apuro y la ansiedad y el miedo son factores que, desde el sexo, estresan.

Original tomado de: https://www.clarin.com/pareja-y-sexo/sexo-estres_0_ryhTd2YPXg.html


jueves, agosto 17, 2017

QUE LE HACE EL ESTRÉS A TU CEREBRO?

¿Qué le hace el estrés social a tu cerebro?

No hay nada como tener que responder bajo la presión de tu jefe o tu pareja para que todo te salga al revés y peor que nunca. El estrés psicosocial toma una de sus formas en lo que se llama ‘amenaza social evaluativa’ o lo que es lo mismo, el temor a que los que nos observan hagan un juicio negativo sobre nuestra persona. Y aunque se sabe poco sobre qué procesos mentales son los más afectados por este tipo de estrés, ya surgen estudios interesantes que nos hablan incluso de sus efectos a nivel cerebral.
Uno de esos trabajos es el recientemente publicado en la revista Cerebral Cortex (2014). El equipo de investigadores liderado por T.D. Wager ha utilizado la resonancia magnética cerebral para analizar cómo se enfrenta el cerebro a este tipo de estresor. Para ello exponían a algunos de los participantes a una situación de amenaza social evaluativa y comparándolos con otro grupo al que se le ponía todo mucho más ‘suave’ mientras realizaban una tarea de memoria de trabajo conocida como paradigma N-back (en la que se debe decir si un estímulo es igual o no a otro presentado en el lugar anteri or-1back- dos lugares antes -2back-, etc.).
En el experimento participaron un total de 21 personas que se repartieron entre dos grupos, uno que llamaremos ‘estresado’ y otro de control. Para provocar esa sensación de amenaza evaluativa, dos cómplices con bata blanca entraban en la sala de resonancia y se presentaban como profesores. Entonces pedían a los participantes del primer grupo que prepararan durante 3 minutos una exposición de 5 minutos para valorar sus puntos fuertes y débiles en relación a lo que era el trabajo de sus sueños mientras se tomaban las imágenes de resonancia. Después pasaban a una sala de conferencias en la que daban su charla y llevaban a cabo una tarea de restar mentalmente durante otros 5 minutos. Para estresarles aún más, se hacían cosas como decirles que el resultado en la tarea N-back predecía el cociente intelectual y los logros  profesionales, señalando que las personas con un cociente intelectual medio serían capaces de alcanzar el percentil 60, o mostrando un aviso un tanto bochornoso indicando que no se había alcanzado el rendimiento medio.
Por el contrario, al grupo control se le pedía que imaginaran que estaban pasando un día de turismo en Nueva York con un amigo y entonces se les daría tiempo suficiente para escribir su relato.
Según mostraron los resultados, la amenaza social evaluativa influyó negativamente en el rendimiento en la tarea de memoria de trabajo (N-Back) y produjo reducciones en la activación de la corteza prefrontal lateral y el surco intraparietal. Además, este tipo de estrés psicosocial también redujo la conectividad funcional entre el surco intraparietal y la corteza prefrontal dorsolateral, y la aumentó  con la corteza prefontal ventromedial, más implicada en la generación de respuestas emocionales.
Si los juicios de los demás o sus valoraciones te estresan y eso hace que pienses peor, ya sabes qué es lo que pasa en tu cerebro. Aprende a controlar el estrés de forma natural y entrena tu memoria de trabajo, así correrás menos riesgos aunque los demás no te quiten ojo de encima.

Original tomado de:http://www.unobrain.com/blog/que-hace-estres-social-tu-cerebro

miércoles, agosto 16, 2017

EL ESTRÉS EN LA FAMILIA

EL ESTRÉS EN LA FAMILIA  

Las cuentas, los niños, las tareas domésticas, relaciones de pareja ... todo puede causar estrés familiar. Además del estrés diario, las crisis como un incendio o la muerte de un familiar pone al máximo la tensión en las relaciones familiares. Sin embargo, aprender a lidiar con el estrés familiar diario refuerza su familia y también hace más fácil hacer frente a la crisis de la familia. 

La fuerte unidad familiar 

Especialmente en estos días cuando los dos compañeros en una familia tienen carreras y los niños participan en diversas actividades extra-curriculares, es muy fácil que la unidad familiar se rompa, resultando en un número de individuos distintos que viven bajo un mismo techo. Cada individuo queda aislado, enfrentando sus propios problemas y resolviéndolos por su cuenta. Abraham Lincoln dijo, "Una casa dividida no puede sostenerse a sí misma." 

Aunque él estaba hablando de los EE.UU. en tiempos de la Guerra Civil, para las familias su declaración es literalmente cierta. Desafortunadamente, la tensión de un miembro de la familia a menudo tensiona y divide a toda la familia. Cuando una parte se estresa, la unidad entera puede derrumbarse. La solución es trabajar los problemas como una familia, pero para que la solución sea eficaz, la unidad familiar tiene que ser fuerte. 

Dedique tiempo a la familia 

La unidad familiar no significa que estén constantemente de la mano. Tampoco significa que si a Jimmy y a papá les gusta el fútbol, a mamá y Suzy les tiene que gustar también. La frase "tiempo de calidad" se ha convertido en tópico, con más uso, pero es el tiempo de calidad que pasan juntos que reduce el estrés familiar diario y construye familias fuertes que pueden soportar tanto las tormentas pequeñas y grandes crisis. 

Trabajar en las tareas del hogar juntos. Finalizar las tareas domésticas simples como una familia tiene varias ventajas. Lavar los platos, barrer el patio, la limpieza en primavera, o la celebración de una venta de garaje ofrece tiempo a la familia para comunicarse, aligera la carga para los miembros de la familia, y permite a los individuos desarrollar habilidades y autoestima. 

Compartir una comida. Comparta al menos una comida al día. Si bien, la hora de la cena en estos días es a menudo agitada por las personas que tienen conflictos en el trabajo y los horarios de actividad. Si esto es verdad en su familia, empiece a tener desayunos familiares. La hora de comer es un buen momento para sintonizar los programas de actividades individuales y del plan familiar. Si no puede hacerlo todos los días, calendarícelo como un “evento” familiar normal. 


El evento familiar. Una actividad especial puede ser tan compleja como unas vacaciones en familia o tan simple como un viaje al parque, o simplemente una noche de cine familiar. 

Planee la actividad como familia y haga de la actividad un "evento" donde cada miembro contribuye a hacer de él una ocasión exitosa y agradable. (Ejemplo simple- Una noche de película en familia - Haga una lista de películas que todos quieran ver. A continuación, elija una de ellas y programan una noche y hora para el evento. Esa noche, mamá lava los platos, Jimmy limpia, Suzy trae las palomitas de maíz, y papá va a recoger la película.) 

Cómo manejar el estrés familiar

Una unidad familiar fuerte desarrolla las herramientas para resolver los factores de estrés y reducir el estrés para la familia entera. Los problemas de estrés en las familias pueden ser estresantes individuales que involucran a toda la familia, tales como suspensiones escolares, las adicciones, los trastornos mentales o enfermedades físicas o crisis familiares, como la muerte de un familiar, problemas financieros, tornado o incendio. 

Cuando la gestión de los factores estresantes individuales afectan a la familia, mantenga unos cuantos consejos en mente: 

No evite el debate. Si es un problema suyo u observa un problema que causa estrés a otro miembro de la familia, lo más probable es que sea un factor de estrés para la familia entera. Hable de ello y trabaje para encontrar una solución. 

No trivializar. Si el problema es tan importante como que el cónyuge pierda el trabajo o poco importante para usted como la muerte de la rana mascota de su hija, el problema es un factor de estrés para el individuo que en última instancia, podría causar estrés a la familia. Deje que la persona afectada hable, sea un buen oyente, y muéstreles que la solución del problema es importante para la familia. 

No echar la culpa. Cuando hay un problema que realmente no importa de quién es la culpa. Defina el problema y trabaje para encontrar una solución. 

Respete la privacidad. Si un miembro de la familia le cuenta un problema en confianza, respételo. No lo divulgue sin su consentimiento. Si usted no puede llegar a un acuerdo para mantener la confianza, sea honesto en su negativa. Por ejemplo, a menudo los padres toman decisiones juntos acerca de los niños. Si un niño dice, "Pero, no le diga a papá", su respuesta podría ser: "Lo siento, pero papá y yo no guardamos secretos. Él necesita saber acerca de esto. ¿Quiere decirle que sí o que no prefiere estar allí cuando le diga?" 

En resumen, la creación de una unidad familiar fuerte, que administra de manera eficaz el estrés diario no sólo hace que su hogar sea un lugar de descanso, y rejuvenecimiento para cada miembro, sino que también construye las habilidades necesarias para que la familia se reúna en una crisis y manejar eficazmente el estrés familiar.

martes, agosto 15, 2017

EL ESTRÉS EN ADULTOS MAYORES

EL ESTRÉS EN ADULTOS MAYORES

El estrés es una de las "enfermedades" más diagnosticadas en los últimos tiempos y sin duda la que puede causar mayor cantidad de problemas.

Cuando de Adultos Mayores se trata influye para esto varias circunstancias:
Los Adultos Mayores son uno de los sectores de la sociedad más vulnerables, esto se agrava a la luz de las crisis; decimos así por lo siguiente:

Los prejuicios que todavía impregnan el Imaginario Social tienden a marginarlos, a subestimarlos en sus distintas capacidades como aprender, crear, enseñar, mantener su sexualidad, trasmitir experiencias válidas de su pasado, estar inserto en la sociedad en actividades varias.
Económicamente está debilitado y casi sumergido por las magras jubilaciones.

Tiene que hacer frente a sus propios cambios (corporales, psicológicos, sociales,) y a los acelerados cambios que ocurren en su alrededor.

Debe aceptar su menor vitalidad y su mayor necesidad de cuidados en su salud.
Las pérdidas lo someten a trabajos de duelo permanentes, (muertes de familiares y/o amigos, independización de los hijos, a veces mudanzas, pérdida de la pareja), contando además con la crisis de identidad a que muchas veces da lugar la brusca jubilación.

Muchas veces la soledad lo lleva a buscar nuevos vínculos, horizontes de actividades que si bien muy saludables les imponen nuevas adaptaciones.

Su salud empieza a preocuparlo, visitas a los médicos, estudios, medicación,(en algunas ocasiones excesivas ) cambios de hábitos en la actividad y en las comidas.
Un tiempo libre que debe utilizar placenteramente pero para el que generalmente no está preparado.

Si bien son pocas las enfermedades propias del envejecimiento, las disminuciones sensoriales, la aparición de dolores óseos y articulares, el cuidado de la hipertensión arterial que en muchas ocasiones se hace notar, la necesidad de cuidar los valores del colesterol, la glucemia, otros, hacen que requiera controles periódicos.

¿Qué es el estrés?

La palabra estrés en español, stress en inglés, fue introducida por Hans Selye, un médico canadiense, quien hablaba de Síndrome General de Adaptación.
Se refería en ese caso a las reacciones que tenía el organismo a través de un inteligente juego neuro-hormonal para hacer frente a situaciones intensas (externas e internas) que lo amenazaban.

Ahora podemos definir estrés como una movilización que afecta al organismo cuando debe enfrentarse a situaciones que lo exceden en su capacidad normal de defensa.

Se lo estudia principalmente desde la Psicoinmunología que es una disciplina que engloba varios sistemas de nuestro cuerpo. En realidad se llama Psiconeuroendocrinoinmunologia, o sea PNIE. 

Esto tiene que ver con el interjuego que se da entre los sistemas nerviosos, las glándulas de secreción interna o endocrina, la psiquis y todo lo emocional, y el sistema inmunológico tan mencionado y estudiado en los últimos tiempos.

Según lo afirma Robert Ader ..."La psicoinmunología es el estudio de las interacciones cerebro-sistema inmune. Esto es la psicoinmunología establece las relaciones entre las respuestas del comportamiento, las neurales, las endocrinas y las inmunes, que le permiten al organismo adaptarse al ambiente en el que vive".

Aunque no se conocen todavía todos los mecanismos que actúan, sí se sabe que hay una estrecha relación entre el cerebro, el sistema endocrino y el sistema inmune.

La Psicoinmunología es una rama nueva de la medicina y de la química que se está desarrollando aceleradamente a medida que se estudian los factores de interjuego entre el sistema -nervioso y el sistema inmunológico. Trata de los mecanismos de autorregulación del organismo y de la compleja comunicación entre estos sistemas y sus implicancias sobre la salud y la enfermedad.
Se trata de averiguar hasta donde 1as neuronas dirigen o interfieren en el sistema inmunológico que es el que defiende al organismo de caer enfermo.

La premisa fundamental de esta ciencia es la de considerar a la enfermedad como una falla en este sistema inmunológico.
Pareciera que hay una vinculación muy certera entre el estrés físico o emocional y el funcionamiento del sistema inmuno que a través de mecanismos bioquímicos anularían la respuesta inmune.

Estos sistemas, en íntima relación son como los defensores de nuestra integridad psico-física.
Pero ocurre que hay circunstancias en que agentes externos y/o internos sobrepasan esas defensas y se produce entonces ese estado de estrés.

Cuáles son los desencadenantes del estrés?

No solo las situaciones agresivas, violentas, desfavorables, son causantes de estrés. También lo pueden ser circunstancias agradables, bienvenidas pero muy cargadas de emoción o de tensión como puede ocurrir frente a una mudanza muy deseada, o el casamiento de un hijo, o el acceso a la abuelidad, etc.

Entre las desfavorables están las muertes, en especial las repentinas, las crisis económicas y sociales, con todo lo que ellas implican; problemáticas del adulto mayor o de algún familiar vividas con mucha tensión, traumas físicos, emocionales, sociales.

Todas las situaciones que pueden llevar a estrés dependen no solo de la calidad del agente estresor y de su intensidad, sino además de la estructura defensiva del adulto mayor que la sufre.

En tiempo de crisis como el que se vive en gran parte del mundo a los que se les agrega el permanente peligro de las guerras , el terrorismo, los desastres ecológicos, la desnutrición infantil que augura un futuro muy negro, los altos costos de la atención de la salud y de la enfermedad, el estrés hace verdaderos estragos.
Y esto como todo, lleva el sello de lo personal y único. Decimos una vez más que los mismos factores no repercuten en igual forma en dos o más individuos que los sufren.

¿Cómo se manifiesta el estrés?

Sin entrar en muchos detalles pues no se trata de ahondar en el tema, diremos que la sintomatología que presenta la persona con estrés es variada tomando los diversos sistemas, así:

Problemas gastrointestinales, acidez, gastritis, úlceras, colitis.
Taquicardia y sensaciones de opresión precordial.
Sudoraciones profusas y problemas en piel y en el cabello.
Sensaciones de angustia, cansancio, agotamiento, desgano.
Infecciones a repetición.
Hipertensión arterial.
Problemas en la glándula Tiroides, digamos que la tiroides es una de las glándulas endocrinas más sensibles a las sobrecargas.
No se descartan ciertos tipos de cáncer.


Insistimos que el estrés aparecerá o no en relación a la causa o causas actuantes, lo inten
y /o significativo que ellas fueran para cada individuo y la plasticidad y defensas que tenga
éste para afrontarlas. Frente al estrés cobra singular importancia el auto-cuidado y la
preservación de la autonomía.



Original tomado de: http://www.psicomundo.com/tiempo/cvepe2/clase11.htm

lunes, agosto 14, 2017

EL ESTRÉS EN JÓVENES

Estrés en adolescentes, una patología a la que hay que ponerle atención

La carga escolar, la presión social y la alimentación son algunas de sus causas. Si no se maneja a tiempo y adecuadamente, podría desencadenar en depresión, ansiedad e incluso, en suicidio.
¿Se ha cuestionado el comportamiento de sus hijos?, ¿los ha notado irritables, agresivos o cansados? 

El estrés es cada vez más común en los adolescentes y esos son algunos de sus síntomas. Esta patología se describe como la sensación que se percibe cuando una persona se encuentra en una situación amenazante y cree que no la podrá sobrellevar. Entre sus síntomas están: dolor de cabeza, insomnio, ansiedad, cansancio, dolores musculares o espasmos.

La psicóloga Judith Medina, especialista en familia, dice que los jóvenes se vuelven autocríticos, nada les gusta, y que cada vez quieren asumir nuevos riesgos en su vida, lo que desencadena un comportamiento rebelde, agresivo e irritable que hace evidente su estrés. La negatividad en sus pensamientos también es considerado otro síntoma, destaca la especialista, pues son muchas las veces que se les escucha decir: no puedo hacerlo, no soy capaz, soy feo, gordo, limitándose frente a la situación que se les presenta por temor a no poderla realizar.

Los síntomas del estrés se presentan principalmente, según los expertos, por la exigencia escolar, la presión social y la alimentación y el estilo de vida, lo que poco a poco va desarrollando un grado de tensión en los adolescentes.

María Amelia Bueno, médica ayurveda de Medicina, Mente y Cuerpo del Centro Médico Imbanaco, asegura que la alimentación de los jóvenes es desequilibrada, con exceso de azúcar y pocos líquidos, lo cual produce una acumulación de toxinas que pasan a la sangre y se ubican en el sistema nervioso, ocasionando insomnio, ansiedad y depresión en los menores. Si las personas sufren de estreñimiento son más propensas a tener estrés, pues el cuerpo no está eliminando las toxinas que llegan al organismo, explica la doctora Bueno. De igual forma, considera esta profesional que la mente es otra culpable del alto grado de tensión en los muchachos, ya que es necesario que esta tenga un descanso, pero los jóvenes en sus momentos libres ocupan el tiempo en fiestas, videojuegos y no en actividades que los ayuden a liberar el estrés. Esto mantiene la mente encendida y no permite el descanso.

Por otro lado, la psicóloga Judith Medina dice que la sobrecarga de labores es otro de los factores ocasionantes del estrés juvenil. Isabella Saavedra, estudiante de grado once, es de las que se estresa cuando en el colegio le dejan varias actividades al tiempo, exámenes, trabajos y tareas. Dice que sus reacciones al estrés se hacen evidentes en su personalidad y en su salud. Me da malgenio todo, me duele la cabeza, la espalda y muchas veces me da gastritis, afirma la joven de 16 años.La presión de grupo, añade Medina, es otro de los responsables del estrés infantil y juvenil.

El bullying escolar, por ejemplo, está afectando a decenas de estudiantes caleños. Según cifras de la Personería Municipal en 2013 se conocieron 206 casos de matoneo, de los cuales 179 se reportaron a través de la línea 106 de Corpolatin, dedicada a la atención de la niñez.Al estrés de los menores hay que prestarle atención, a tiempo, pues como asegura Medina, son varias enfermedades que la sobrecarga de esta patología puede desencadenar: hipertensión, ansiedad, depresión, obesidad, desórdenes mentales, esquizofrenia e incluso, el suicidio.Por esto, recomienda a los padres estar alerta al comportamiento de sus hijos debido a que hay muchos cambios, los jóvenes empiezan a vivir situaciones de adultos que no están preparados para afrontar.

La edad más común para sentirlo, según la doctora Bueno, es entre los 12 y 14 años, pues es en la que se hace más evidente la presión de grupo. Estrés: más frecuente en mujeres El estrés logra hacerse más frecuente y fácil de detectar por los padres en las niñas entre los 12 y 15 años, quienes constantemente se muestran preocupadas por su figura y son varias las ocasiones que se dejan afectar por situaciones sentimentales.Ante esto, la Psicóloga Judith Medina explica que las jóvenes siempre buscan ser más delgadas, siguiendo la presión de grupo; se afectan fácilmente por las peleas con sus amigas, o porque su compañera tiene novio y ella no, por los cambios que se dan en su cuerpo durante esta edad. Para ellas no es fácil adaptarse.

Otras causas del estrés La psicóloga Judith Medina nombra otras posibles causas que puede traer a los jóvenes esta enfermedad.
 - No aceptar los cambios en su cuerpo: acné, contextura
- Problemas familiares o relación de los padres.
- Sobrecarga de labores
- Problemas económicos familiares.
- Búsqueda de su identidad

Recomendaciones
- Detectar por qué se está presentando la enfermedad.
- Contactar a un especialista.
- No auto medicarse, pues para tratar la enfermedad no es necesario ningún fármaco.
- Hacer una corrección de la causa que está produciendo el estrés.
- Los padres deben estar alerta y escuchar a sus hijos.
- Aprender estrategias de entrenamiento positivo, es decir, pensar de forma afirmativa, asegurando que sí puede hacer las cosas.
- Realizar ejercicio, meditación, yoga.- Tener horarios fijos para comer y dormir
.- Consumir líquidos sanos y agua.
- Cambiar las harinas blancas por la integrales.
- Cambiar los alimentos de paquete por los naturales.- En lo posible, eliminar el azúcar.




Original tomado de : http://www.elpais.com.co/colombia/estres-en-adolescentes-una-patologia-a-la-que-hay-que-ponerle-atencion.html

viernes, agosto 11, 2017

EL ESTRÉS EN LA RELACIÓN DE PAREJA

El estrés en la relación de pareja

El estrés en la relación de pareja causa problemas y crea un círculo vicioso y emociones negativas que deterioran la comunicación desencadenando en conflictos que afectan la vida personal de cada uno de los dos.

Aprende a resolver estos conflictos para que tengas una mejor relación con tu pareja y así puedas mejorar tu calidad de vida.

Dice un escritor francés Antoine Saint-Exupery que “amar no es mirarse el uno al otro; es mirar juntos en la misma dirección”.

El vivir en pareja, siempre causa estrés y conflictos que podrían ser importantes de manejar en la relación y sobre todo tener la capacidad de resolverlos efectivamente.

Estos conflictos crecen si no los enfrentas
 y por el contrario, los ignoras por miedo a que se hagan más grandes. Los problemas se deben identificar y aceptar inmediatamente para que ambos puedan encontrar la solución a los mismos.

Para poder hacer esto tienen los dos que observar y analizar lo que está sucediendo y también estar conscientes de los valores y expectativas que tienen el uno del otro para poder convivir en armonía y crecer emocionalmente en la relación a pesar de los conflictos que se puedan presentar.

Generalmente el estrés en la pareja es causado por problemas con los hijos
, por adicciones de alguno de los dos o de ambos, por problemas económicos o por problemas en la intimidad, celos o infidelidades de alguno de los dos.

Me ama… no me ama

Existen conflictos en la pareja que causan estrés como por ejemplo el no estar seguro si tu pareja te ama o no. Muchas parejas inmaduras dicen “si mi pareja me ama, me complacerá en lo que yo le pida”. Esta es una creencia errónea, que puede herir la relación o provocar problemas mayores.
Muchas veces el no sentirte amado a nivel de pareja no es necesariamente que sea una realidad. Las costumbres de tu pareja, su crianza, sus tradiciones pueden influir en la relación con tu pareja y hacer que no te sientas amado(a), mientras que no es así.

Estas creencias erróneas, que provocan problemas en la relación,
 muchas veces no están relacionadas con la falta de amor. Pueden estar provocadas por diferentes tipos de personalidad, mitos y creencias equivocadas o por problemas personales, etc. Pero hay muchos que creen y ven esto como falta de amor y eso les causa estres.

Opiniones de terceras personas

La relación de pareja es una relación de dos, nadie debería meterse en opinar porque hay ciertos asuntos que son muy propios de ellos.

Hay aspectos de la relación que no se deberían compartir ni con la familia ni con amigos cercanos porque las opiniones de terceras personas pueden crear un estrés involuntario aunque tengan las mejores intenciones de ayudarlos a resolver los problemas.

La intimidad es de dos

La intimidad se refiere a una relación basada en el apoyo físico y emocional, la confianza y la libertad que comparten dos personas y que da como resultado la relación estable.

Si no te conectas con tu pareja en el aspecto de la intimidad, eso podría causarte dolor y angustia. La intimidad aumenta y disminuye al ritmo del estrés que enfrenten ambos.

Si uno de los dos está estresado, el otro debe entender que es mejor dejarlo solo
 por un rato mientras se calma su estrés.

Decisiones

Otro factor que causa estrés en una pareja es cuando tienen que hacer una decisión
 y obligatoriamente tienen que ponerse de acuerdo para hacerla porque la decisión envuelve el hogar, los hijos y algunos miembros de la familia se pueden ver afectados para bien o para mal con la decisión.

Muchas veces en esto de las decisiones uno de los dos trata de ejercer control sobre el otro para convencerlo y eso hace que vengan las discusiones y los altercados por diferir en los puntos de vista de ambos.

Las finanzas

Otro problema que causa estrés en la pareja es las finanzas, el cual basado en estudios hechos por expertos es uno de los mayores estresores porque alguno de los dos le gusta gastar más que al otro y al su pareja le gusta ahorrar para el futuro.

Si los ingresos son muy pocos eso hace que la pareja sufra de estrés al no poder pagar las cuentas a tiempo y sobre todo si tienen muchas tarjetas de crédito puede haber aun un mayor estrés para enfrentar los gastos del hogar.


Lo aconsejable para evitar el estrés a nivel de pareja es una excelente comunicación para poder lidiar con los problemas que acarrean estrés de una manera efectiva. No hay estrés mayor que disgustarse con tu pareja por discusiones acaloradas

Es mejor discutir las cosas cuando ambos están calmados y listos para hablar de los problemas que tienen que enfrentar juntos.

Original tomado de : http://www.psicologicamentehablando.com/el-estres-en-la-relacion-de-pareja/